sábado 31 de octubre de 2009

Elogio de la intrascendencia

por Richard del Monte Jr.

No sólo los déficits estructurales o políticos condicionan la pobreza. La condicionan, sobre todo, los culturales. En este sentido, Latinoamérica tendría dos caminos: o reconoce que sus déficits culturales generan pobreza material –que no espiritual o moral– y los transforma, o reconoce lo primero y acepta de una buena vez lo segundo, asumiéndose en su vital intrascendencia.

Si la vida es juego, o una broma, como seguramente es y como pareciera proclamar el modo de vida latino, dicha cultura debería asumirlo íntegramente, despejando los sueños de la utopía antiliberal. Reconociéndose pobre y celebrando, en su espíritu hedonista, la otra cara –festiva-- de su pobreza.

¿Puede ser también el desarrollo calidad de vida en un sentido hedonista o recreativo? Por supuesto. El problema es cuando el discurso, la retórica política y hasta cultural, no entroncan con esa realidad. Se pretende gozar del baile y, al unísono, conquistar el cosmos, hacer la revolución, erradicar la injusticia a escala planetaria. Se persigue la “trascendencia” desde el discurso y a través de la política, mientras los cuerpos desnudos, los cuerpos gozosos, los cuerpos entregados a la fiesta y el divertimento, marcan la pauta del día a día.

Probablemente, el gran problema latino sea la retórica, el afán de trascendencia. Una dicotomía que se interpone, recurrente, en el camino de los cuerpos, del desarrollo en lo recreativo, y atasca el fluir de lo real.

3 Comentários:

Anónimo dijo...

eso lo entendieron hace rato los dominicanos...

Jorge Alejandro Camacho dijo...

La dicotomía que propone este artículo me parece una dicotomía falsa. Si bien es cierto que condicionamientos culturales propician la permanencia en la pobreza de determinados grupos, esa cultura no es causa de si misma sino de un devenir histórico. "Cuatro siglos de esclavitud no se remedian con un siglo de libertad" -algo parecido a esta frase decía Fernando Ortiz. Los grupos sociales que han sido largo tiempo marginados dificilmente salen por si solos del estado en que se encuentran. Esas actitudes que el articulista denomina "sentido hedonista o recreativo" en muchos casos son meras estrategias de resistencia para subsistir en ambientes hostiles. Y lógicamente quien tiene en su cosmovisión estrategias de "resistencia" merma espacio a estrategias de "desarrollo". Otro punto arduo sería saber de qué desarrollo hablamos. En fin, agradezco la puesta del tema, porque es pertinente, pero discrepo profundamente del enfoque. Sirva este, pues, como punto de partida para compartir opiniones.

Claudio Fernández dijo...

Cópialo, pégalo, distribúyelo, que todos se enteren
¡NO violencia, NO cooperación con el Régimen, CAMBIO AHORA!

El día 20 salgamos a la calle TODOS, nos sentamos en las aceras, en los parques en las calles, solo nos sentamos…

digámosle al gobierno:

no quiero seguir cooperando contigo,

no quiero seguir siendo explotado, vilipendiado, excluido, perseguido…

no quiero seguir siendo un cero a la izquierda,

quiero ser parte activa de esta revolución, no un simple objeto de tu manipulación,

quiero gobernar mi país y mi destino,

quiero ser dueño de mi fabrica, de mi escuela, de mi casa, de la tierra que cultivo, de mi vida…

quiero que se acabe la corrupción, el gobierno por decreto y la imposición,

quiero vivir en un país libre, que nadie me prohíba ir o venir a dónde me de la gana,

quiero que se respeten mis derechos, todos mis derechos y no solo los que a ti te convienen,

quiero que mi trabajo sea productivo y ganar lo que me tengo que ganar para vivir decentemente, para no tener que mendigar o prostituirme para dar de comer y vestir a mis hijos,

¿Por qué tengo que seguir viviendo en la mentira?
¿Por qué tengo que gritar consignas en las que no creo, odiar a quien ni siquiera conozco, imitar lo que no soy, aceptar la humillación de ser discriminado en mi propia tierra, permitir que me impongan qué pensar, qué decir, cómo actuar, corromperme para sobrevivir, mentir para ser aceptado...?

¿Acaso no tengo derecho a vivir mi propia vida y cometer mis propios errores?

  ©Cuba Inglesa. Template by Dicas Blogger.

TOPO