jueves 31 de diciembre de 2009

Personalidad del Año 2009

Siguiendo los pasos de William Ríos y Armando de Armas –no sabemos cómo rayos no se nos había ocurrido antes—, declaramos formalmente a Roberto Michelleti, presidente de Honduras, Personalidad del Año 2009 en Cuba Inglesa.

Micheletti, y las instituciones hondureñas, han parado en seco el avance totalitario en Latinoamérica. Todavía habrá convulsiones en la región, y en la región las convulsiones son cíclicas, pero en algún momento se hablará de “antes y después de la destitución de Zelaya”.

Nuestra gratitud para el hombre que logró aguantar, a pie firme, las presiones de la comunidad internacional prácticamente en pleno.

miércoles 30 de diciembre de 2009

Roberto Micheletti: Duro a los riñones del numen epocal (I)

por Armando de Armas

Ninguna poderosa publicación lo reconocerá, ninguna institución de las que dicen defender los derechos humanos (y hasta los de las hormigas) en el mundo lo premiará, ninguna personalidad mediática lo mencionará. Pero el hombre, el héroe de este 2009 que aceleradamente se nos escurre entre las manos, entre la inercia, no es otro que el hondureño Roberto Micheletti.

De vez en cuando hay hombres que rompen la monotonía de sumisión al implacable Espíritu de la Época, el cual, por lo regular, termina pasándoles una aplanadora por encima. De ellos queda, si acaso, el gesto, la impronta de resistencia ante lo que se presenta, y casi siempre resulta, como lo inexorable. Micheletti es otra cosa, enfrentó al numen epocal y lo venció: le dio hasta en el mismísimo forro de sus arrugados riñones. Es más, el presidente interino de Honduras ha ganado la primera batalla del siglo XXI en América Latina en contra del peligroso pneuma de estos tiempos.

Este lunes 28 de diciembre el gobierno provisional encabezado por Roberto Micheletti cumplió medio año en el poder, con el mandatario bolivariano Manuel Zelaya refugiado en la embajada de Brasil, tocando guitarra, comiendo pupusas y, ante la atenta prensa, llorando lágrimas de cocodrilo destituido.

El gobernante interino, con el aval del Congreso, ha desatendido las perentorias llamadas a restituir a Zelaya en el poder, y ha tenido éxito en resistir las presiones externas, que han sido muchas, incluido el corte de la ayuda humanitaria internacional, y el alboroto delincuencial interno.

La sustitución de Zelaya el 28 de junio pasado, a la fuerza y en pijama --pero con sombrero—, sumió a Centroamérica en lo que ya los cables de prensa nombran como la mayor crisis política desde las guerras civiles de los años ochenta, que mantiene paralizado el proceso de integración regional. Pero lo que no dicen esos cables de prensa, lo que casi nadie dice, es que Micheletti, el Congreso y la sociedad civil hondureña han resistido a pie firme la arremetida, agresiva y grosera, de las fuerzas del socialismo del siglo XXI. Quiero decir, el mismo socialismo ideado en el XIX y llevado a la práctica, con consecuencias de holocausto, bajo las denominaciones de nacional socialismo, por un lado, e internacional socialismo, por el otro. El primero bajo la divisa de maten al judío, y el segundo bajo la divisa de maten al burgués. Supremacía aria el uno, supremacía proletaria el otro.

La crisis de Honduras, quiero decir, el inicio de solución de la crisis de Honduras con la expulsión del impresentable Zelaya, también mantiene congeladas las negociaciones de Centroamérica con la Unión Europea para un Acuerdo de Asociación. Un país especialmente perjudicado ha sido Costa Rica, principal exportador del istmo al mercado europeo, pero sobre todo Honduras, el más pobre de la región. Una Unión Europea que, por otra parte, bajo el celestinaje de España, será empujada a mejorar las relaciones con la tiranía comunista de Cuba, una vez asuma el país peninsular la presidencia rotativa de la mancomunidad, según acaba de afirmar tan campante en su talante esa increíble criatura que es el canciller español Miguel Angel Moratinos.

En víspera de la Navidad, el grupo de donantes a Honduras, que incluye a la ONU, la Unión Europea, Estados Unidos, Francia y España, entre otros, pidió a los líderes hondureños que devuelvan al país a la senda institucional. Vaya, como si el país no hubiese actuado en la senda institucional desde la destitución de Zelaya hasta la celebración de unas impecables elecciones en noviembre. ¿O es que para esa gentuza emperifollada en lo políticamente correcto las instituciones de una nación pobre no cuentan? ¿No cuentan por nación pobre, o no cuentan por salirse del guión que ellos esperan debe seguir una nación pobre?

Trafalgar y el Santísima Trinidad (II y final)

por Tony Otero

Al día siguiente de su victoria sobre la armada franco-española, en Trafalgar, los ingleses intentan remolcar al Santísima Trinidad con intenciones de salvarlo y llevarlo al Peñón de Gibraltar como una especie de trofeo. Pero el daño causado fue mucho, y el agua que se acumulaba en sus bodegas alcanzaba los quince pies de altura. Entonces se toma la decisión de abandonar al “Coloso del Mar” y se evacúa a toda la tripulación viva, empezando por los heridos, incluyendo a Cisneros y Uriarte, seguidos por los mismos ingleses.

Se dice que mientras estos hombres nobles, tanto españoles como franceses e ingleses, zarpaban hacia la costa española, se voltearon desde sus pequeñas embarcaciones de rescate y miraron con ojos llenos de lágrimas al Trinidad, que se hundía lentamente después de 36 años de servicio legendario. Se dice que mientras quedaba un pedazo de la proa a la vista, relampagueaba como si la naturaleza rindiera honor final al buque. Un honor que, como sabemos, fue completamente merecido.

Trafalgar marca el principio del fin para Napoleón y su Imperio. Por los próximos diez años, la marina inglesa mantiene un bloqueo de las bases navales francesas, esfuerzo dedicado a prevenir la reconstrucción de la marina napoleónica. Como resultado directo de Trafalgar, la marina inglesa mantiene la supremacía de los mares por los próximos cien años. De menor importancia histórica, pero también resultado directo de la derrota francesa, abría que mencionar el hecho de que, desde entonces, jamás se ha referido a un oficial galo el título de “Sir”, debido directamente al disgusto de Napoleón por aquella derrota.

Para España, Trafalgar tiene un significado diferente. Sus libros de historia cuentan los detalles del heroísmo español en términos casi poéticos. Así, existen incluso una plaza, una avenida y un barrio con el nombre de Trafalgar.

Cortesía Herencia Cultural Cubana

Cuba profunda, habla

Ni los pueblos, ni las mujeres, ni las minorías, ni los discriminados o marginados gozan de libertad si esta no la definen y alcanzan ellos mismos. Este es el mensaje básico: la autoemancipación es el instrumento para poner fin al racismo y al largo proceso de descolonización cultural y mental.

Si la llamada revolución cubana permitió la organización específica de mujeres, jóvenes y trabajadores fue porque en un nivel político se trataba de actores tradicionales, asumidos sin dificultad dentro del viejo paradigma emancipatorio.

Permitir la organización de los negros y mestizos en el ámbito civil, aunque fuera manipulada, significaba legitimar a actores con un propio sedimento cultural y un impacto específico en el mundo civil y político como sucede hoy en toda América Latina, con el caso de los indios, y en el Brasil y en los Estados Unidos con el caso de los negros. Y ello pondría en entredicho el modelo de nación criollo en Cuba, intacto desde el siglo XIX.

La denuncia hecha por afrobrasileños, afrocaribeños y afronorteamericanos es, en este sentido, algo más que un gesto de solidaridad social y racial frente a unas negligencias políticas del Estado; ella constituye la actualización mediática de la crisis de un modelo de nación que hunde sus raíces en el siglo XIX cubano.

De ahí que el gobierno se niegue a una discusión profunda del tema racial. No sólo porque no admite discutir seriamente cualquiera de los problemas estructurales del país, sino porque no tolera, clínicamente, cuestionamiento alguno a los fundamentos del modelo cultural del que forma parte. Un gobierno que opta por la vía más segura para debilitar a las naciones: la ocultación y transferencia de sus dilemas más agudos.

El acercamiento al problema racial exige, por esa y otras razones, responsabilidad. Los abajo firmantes creemos que el enfoque esencial para afrontar el problema del racismo debe ser el de posracialidad; y la integración nuestra meta social, cultural y política; algo más y mejor que el mestizaje.

El empoderamiento ciudadano, el debate profundo que proponemos —un debate entre cubanos, no de frontera—, las acciones culturales que animamos y la apertura al intercambio respetuoso con todos los actores de la vida social, cultural y política del país, expresan propósitos y oportunidades para reinventar un proyecto de nación inclusivo, y con el aporte de todos los ciudadanos y del mapa abierto de nuestras diversidades en pie de igualdad. Hay aquí un enfoque a compartir por yorubas y cristianos, ateos y existencialistas, congos y carabalíes, marxistas y posmodernos, blancos, negros y mestizos, cubanos en principio, para un proyecto de nación ajustado a nuestras identidades. Todas sin excepción.

Nota del Editor: Fragmento de la declaración Cuba profunda, habla, dada a conocer este 30 de diciembre por Víctor Manuel Domínguez, Juan Antonio Madrazo, Lucas Garve, Jorge Olivera Castillo, Manuel Cuesta Morúa, Leonardo Calvo Cárdenas, Eleanor Calvo Martínez, Yusnaimy Jorge Soca, Víctor González Beuden, Juan Antonio Alvarado, José Idelfonso Vélez e Hildebrando Chaviano. La declaración responde al pronunciamiento de ocho intelectuales residentes en Cuba, quienes criticaron recientemente la Declaración de Apoyo de los Afroamericanos por la Lucha de los Derechos Civiles en Cuba.

Mata ya a ese perro

por Armando Añel

Ojalá 2010 traiga serenidad y llene de sentido común a quienes viven esclavizados por su ego. La tiranía del ego es de las más crueles y destructivas, porque desvirtúa la inteligencia del individuo y puede degradarlo a extremos esperpénticos.

La blogosfera cubana ha ilustrado con creces, durante este año que termina, ese lamentable fenómeno. En cualquier caso, más que inteligencia, talento o genio –paradójicamente, muchos esclavizados por su ego disfrutan de estas cualidades—, los afectados precisan carácter. Carácter y autocontrol –también sentido del humor— para sobreponerse a su ego. Tal vez, eso que algunos han dado en llamar “inteligencia emocional”. Porque una cosa es confianza en las capacidades propias y otra bien distinta vivir a remolque de ese ego desbordado, monstruoso, que cuando esclaviza a su receptor es capaz de destruir su reputación y convertirlo en una sombra de sí mismo.

La seña de identidad por antonomasia del intelectual, o el artista, o el bloguero esclavizado por su ego, es la necesidad enfermiza y recurrente de reconocimiento. Porque el ego desbordado guarda numerosos puntos de contacto con la personalidad insegura, dependiente de la atención ajena. Así, cuando el esclavo siente, o imagina, que no está siendo reconocido, reacciona rabiosamente, mordiendo a diestra y siniestra. Mordiendo incluso la mano que le ha dado de comer.

Otra expresión del ego inflamado es la de pretender ignorar las capacidades y triunfos ajenos como mecanismo de defensa contra lo que el esclavo considera “la injusticia de que no se le tenga suficientemente en cuenta”. Pero este, al menos, resulta un mal menor.

“El ego debe ser como tu perro”, dice el chileno Alejandro Jodorowsky. “El perro tiene que seguir al amo y no el amo al perro. Hay que hacer que el perro te siga. No hay que matarlo, sino domarlo (…) En realidad eres el doble y no el original. La identidad que crees tuya, tu ego, no es más que una copia pálida, una aproximación de tu ser esencial. El problema surge cuando te identificas demasiado con ese doble irrisorio”.

Controla ya a ese perro rabioso. Y si no lo consigues, mátalo. Que su cadáver despida lo que queda de 2009. Próspero Año Nuevo.

Antes que todo

martes 29 de diciembre de 2009

Pen Club Exilio

por José Luis Sito

La frase “que me mataron de hambre y de represión” está incorrectamente redactada (clic aquí). La frase correcta es: “Que mataron y siguen matando de hambre y de represión al pueblo cubano”.

En la primera frase, incorrecta, mentirosa, se encuentra la clave de estos famosos “exiliados”. El truco, la astucia, es la de presentarse como víctima (“me mataron de hambre”) poniéndose el apodo de “exiliado”. Siendo miembro del club selecto del exilio, del Pen Club Exilio, te puedes valorizar y vender con mayor habilidad, pasando entonces, con asombrosa facilidad, del valor de uso al valor de cambio, transformando cualquier materia en oro. El “exilio”, estos miembros del Pen Club Exilio, descubrieron la piedra filosofal.

Importa resaltar que hay muy pocos “exiliados” y millones de desterrados cubanos. Estos millones de desterrados son precisamente los que no zampan y sufren terriblemente el destierro provocado por la dictadura castrista. Las verdaderas víctimas son estos desconocidos, estos cubanos de a pie que tuvieron, por ejemplo, que huir en una balsa atravesando el océano, arriesgando sus vidas y antes soportando las vejaciones, los insultos y las violencias del régimen dentro de la Isla.

Los amigos y cómplices de Alfredo Guevara, de Miguel Barnet, de Eusebio Leal y otros miembros de la nomenklatura castrista, huyeron de la Isla (en la mayoría de los casos) cuando no pudieron encontrar el agujero para meterse y zampar a gusto. Entonces es cuando el resentimiento y el odio se apodera de ellos, y se vuelven exiliados u opositores por despecho. Como un amante abandonado consumido por el rencor.

La cuestión no es tirarles piedras a quienes colaboraron con el régimen: de una forma u otra prácticamente todos colaboramos, y la cuestión de la responsabilidad se plantea para todos. No. Pero hay que meterse en profundidad en las motivaciones de estos famosos del Pen Club Exilio si queremos avanzar en la cuestión mayor: la libertad de Cuba. En la medida que estos “exiliados” contribuyen (consciente o tontamente) a mantener en el sufrimiento a millones de desterrados, es vital tomar la palabra y denunciar si es necesario lo que merece acusación y denuncia.

Se necesitaría un “yo acuso” sobre el “exilio”, que bien pudiera servir de purgante, de vomitivo, para lavar el estómago de todos estos “exiliados” con mala digestión que todavía zampan vulgarmente, rencorosamente, ignorando a los desterrados. Cuando no insultando indiscriminadamente a base de “chivatientes, envidientes y comepinguientes”. ¿Así se comportaba el disidente checo Vaclav Havel cuando escribía La reconstrucción moral de la sociedad o El poder de los sin poder? El que posee la palabra pública tiene primero que pensar lo que dice.

El día que desaparezca el “exilio”, aparecerán los desterrados. El día que aparezca el desterrado pueblo de Cuba, manifestándose, manifestando su presencia, entonces desaparecerá la dictadura y el “exilio”. Pero, ¿quieren realmente desaparecer como “exiliados” estos zampones de la choucroute?

El destino del universo

por Juan F. Benemelis

Freeman J. Dyson —físico de la universidad de Princeton—, estima que en un par de siglos alcanzaremos el rango de civilización Tipo-I. En nuestro caso nos hallamos, precisamente, a punto de concluir esa etapa de globalización de las economías, de la información, del uso de pocos idiomas, del control energético planetario, de un sistema de comunicaciones integrado (Internet) y con valores políticos y culturales más afines. Con un modesto crecimiento nos pueden tomar tres milenios lograr el nivel de civilización Tipo-II, o sea, tomar posesión de la energía total del Sol, y seis milenios más para entrar en el nivel de civilización Tipo-III.

Cuando salgamos de la botella y rebasemos nuestro medio amniótico planetario, jamás regresaremos al mismo. Franquearemos hacia una era donde la Tierra será receptora del fruto del crecimiento de trillones de humanos, de su poder económico e ilimitados niveles educacionales.

Será cuando juzguemos el formidable valor económico y cultural de un humano, poseedor de una conciencia creadora más eficiente y superlativa que cualquier inteligencia artificial o realidad virtual. La esterilización forzosa, los despoblamientos maltusianos y la fobia migratoria pertenecerán al escalón del primitivismo, de la incomprensión del poder y de la inteligencia humana como fuerza primordial del universo. En vez del universo-reloj bosquejado por Isaac Newton, donde el pasado pre-ordenaba el porvenir, la vida ha creado un universo orgánico e indeterminado, con un horizonte venidero impredecible, con infinidad de probabilidades de futuros potenciales en nuestras manos.

La vida es una fuerza apocalíptica, lo único con capacidad de crecimiento exponencial y de animar lo inanimado, capaz de sobreponerse al fatalismo de la entropía del universo, de revertir la aniquilación que parece implícita en el futuro cósmico, cuando se produzca el proceso inverso al big-bang: la implosión del espacio estelar y de toda la materia universal. Contra la fría lógica del cosmos, contra su posible destino fatídico, estaremos jugando la carta del crecimiento exponencial humano, la reacción en cadena de la vida y de la inteligencia, lo único que puede solucionar el destino final del universo, si es que éste se comporta como lo hemos concebido hasta ahora.

Nuestra razón de ser, y la culminación de nuestro destino como especie, es poblar el Sistema Solar, poblar la galaxia Vía Láctea, poblar el cosmos: llevar el fuego vital prometeico hacia las frías extensiones espaciales, y decidir el destino del universo.

¿Lobo con piel de cordero?

por Denis Fortún

- ¿Sabes quién es el señor que hablaba contigo? –me preguntó Ricardo, un hondureño que trabaja en Aduanas.

- No –respondí secamente.

- Pues nada menos que el señor Lobo, el nuevo presidente de mi país --me aclaró con orgullo—. Dicen que el hombre se graduó aquí, en la UM. Hay quienes aseguran que también estudió en Rusia. Algunos allá, por eso, lo llaman “lobo con piel de cordero”.

- En ese caso --le dije sonriéndome—, es bueno que ustedes no boten a la basura el pijama presidencial. Nunca se sabe.

Ricardo, asintiendo, se río lo mismo, y continuó su trabajo.

De la serie Crónicas del Aeropuerto

Trafalgar y el Santísima Trinidad (I)

por Tony Otero

La frase “Santísima Trinidad” de seguro tendría un significado religioso para muchos cubanos. Y así debería ser, por supuesto. Pero esta frase también está asociada al magnífico buque de guerra Santísima Trinidad, un barco gloria de la Real Marina española en el siglo XIX. Construido en Cuba en 1779, y reformado en 1804, este buque tenía cuatro cubiertas (entonces lo normal era tener tres), desplazaba 6200 toneladas y eventualmente contó con 140 bocas de fuego entre cañones y morteros.

En octubre de 1805, el Santísima Trinidad, bajo el mando del capitán Francisco Uriarte y con una tripulación de 1115 hombres, se incorpora a la escuadra de la alianza franco-española, la cual contaba con 32 navíos, quince de los cuales eran españoles. Saliendo de la bahía de Cádiz, y por orden de Napoleón, la armada aliada zarpa hacia Trafalgar en busca de la escuadra inglesa, la cual contaba con 36 navíos. Navegando en formación de costa, el Santísima Trinidad iba al frente de la armada, su posición lógica ya que se le conocía como “El Coloso de los Mares”.


El 21 de octubre de 1805, las dos armadas se encuentran. Los ingleses rápidamente forman dos columnas y avanzan hacia el Santísima Trinidad y el resto de los barcos franceses y españoles en formación de cuña. A las doce en punto de ese día aciago, el buque español Santa Ana, el cual se encontraba a la vanguardia de la flota aliada, dispara el primer cañonazo, comenzando la más terrible batalla naval en la historia del mundo hasta ese momento. Totalizando 72 navíos en combate, en la actualidad los historiadores navales discuten las maniobras improvisadas por el gran almirante británico Nelson, y el error clave cometido por el almirante francés Villanueve. El británico pronuncia la frase, famosa hasta el día de hoy, “Inglaterra espera que cada uno de nosotros haga sus deberes”. Mientras, el francés comete el error fatal de voltear a su buque insignia, con el resultado final de convertir la vanguardia aliada en retaguardia, y viceversa.

Como resultado directo de este error táctico, el Santísima Trinidad se ve eventualmente rodeado por tres buques enemigos, los cuales proceden a bombardearlo constantemente, causándole gran daño. Tras cinco horas de combate, el Trinidad pierde el palo de trinquete sobre su proa. Cae gravemente herido el jefe de artillería, brigadier Cisneros, y pronto también el capitán Uriarte, tras recibir un astillazo en la cabeza. De este modo, quedaba un alférez al mando del Trinidad. El humo brotaba a diestra y siniestra del barco, que pierde el timón y empieza a hacer agua. Es entonces que los oficiales que quedaban aún vivos, después de comprobar que el Trinidad era el único buque que todavía resistía, decidieron rendirse, y bajaron la bandera.

Con este acto, los ingleses cesaron el fuego y abordaron el navío, a la sazón completamente destrozado. Encontraron más de 400 infantes de marina muertos, a los cuales había que añadir treinta oficiales. Notificado de este evento, el almirante británico pronuncia otra de sus frases inmortales: “He cumplido con mi deber. Bendito sea Dios”.

Cortesía Herencia Cultural Cubana

Zoe Valdés y la batalla de ideas

“Ayer cenamos en el célebre Kong, el restaurant que sale en el capítulo final de Sex in the City, donde Carrie Bradshaw (Sarah Jessica Parker) se encuentra con Carole Bouquet, y detrás se ve todo París, desde las alturas diseñadas por Kenzo y por Starck. El Kong es el restaurant más sexy de la ciudad, es una especie de útero de cristal, en medio del cielo parisino. Bien, ayer, Ricardo Vega, Antonio Valle Vallejo, Gilberto y yo, nos tuvimos que enfrentar a una verdadera “batalla de ideas”, no sabíamos si escoger una langosta al yuzu o un suculento hígado de ternera caramelizado, manjares rociados con champán y un excelente vino bordelais. Los postres de Pierre Hermé, el mejor dulcero del Tout Paris.

“Todo esto gracias a Fidel, a Raúl, y a la Revolución, que me mataron de hambre y de represión hasta que me salió de las entrañas desquitarme, escribí una tronca de novela, y varias de ellas, gané mucho dinero, me hice rica (antes de que esto sucediera tuve que limpiar mucho parquet en cuatro patas, cuidar niños franceses, reparar muebles y jamarme el cable que todo el mundo se ha jamado en el exilio, todo el que se ha exiliado de verdad, quiero decir), y aquí estamos, jodiendo la pita (...) Peor los que gracias a la Revolución y a Fidel siguen de chivatientes, envidientes y comepinguientes”.

Zoe Valdés en su blog

lunes 28 de diciembre de 2009

Gato blanco, hojas de coca

Internet y la censura en Cuba

por Hugo Luis Sánchez

En Cuba, el camino más frecuente para evadir el bloqueo de un sitio de Internet es contactar con un servidor proxy, atajo libre y gratuito que, en ocasiones (hasta ser descubierto), permite llegar a donde uno quiere. Después, esos textos escabullidos de la censura son pasados a emails, se distribuyen por buzones de amigos, se copian en memorias flash, en CDS, y se imprimen para compartirlos con personas de confianza. Después, salen a la calle a la manera de una clandestina prensa alternativa, imprescindible si se pretende conocer qué ocurre en Cuba y en el mundo, más allá de los logros y los aplausos que transmite la prensa nacional.

Esos emails recuerdan de alguna manera a aquellos dazibaos (periódicos manuscritos escritos por un ciudadano corriente y pegados en un muro sobre un tema político) de la China de Mao, sólo que los de Cuba, en vez de murales, se valen de la electrónica.

Tuvieron su origen con la introducción en el país del correo electrónico en los años noventa, pero su eclosión ocurrió el 6 de enero de 2007, después de una inicial y tibia glasnost permitida por Raúl Castro, en el poder desde hacía cinco meses. En esa fecha, el narrador Jorge Ángel Pérez colocó en la red su protesta por la aparición en la televisión la noche antes de Luis Pavón, ex funcionario y, según escribió Pérez, “uno de los personajes más espantosos y temibles en la historia de la cultura cubana”. El texto se distribuyó como una bola de nieve.

La polémica se desató y, sobre la marcha, la intelectualidad fue descubriendo que disponía de una herramienta, el correo electrónico, para manifestarse, y así ha seguido, trasmitiendo sus opiniones y afrontando los miedos propios, heredados de los años de represión. Así y todo, para los emails con origen en la isla hay unos límites implícitos, con sanciones como la pérdida de la conexión.

El artículo completo aquí

En torno a la refundación cubana

por Armando Añel

¿Qué es el castrismo como idea –ya se sabe lo que es como hecho concreto— sino un intento de glorificación de lo nacional que se sirve, estructuralmente, del totalitarismo?

El problema viene de lejos. Durante más de un siglo, el nacionalismo cubano –histriónico, despistado, pretencioso como pocos— ha sido incapaz de fraguar la nación y/o civilizar el país en cualquiera de sus variantes, ya sea como aliado u opositor de Estados Unidos. El hecho de que en ciertos círculos intelectuales de la República se cuestionara la capacidad de los cubanos para gobernarse a sí mismos no constituye más que la excepción de una regla letal en términos históricos: la incapacidad de la mayoría de los cubanos para abordar críticamente, con propósito de enmienda, las anomalías y déficits culturales de la nación.

Se habla mucho del papel a jugar por la comunidad exiliada en la transformación económica de Cuba durante el postcastrismo, pero muy poco de su responsabilidad en la modernización de la cultura nacional y/o la psicología del nacionalismo acrítico. Probablemente, porque de inmediato surge la pregunta: ¿está capacitado el exilio para tan gigantesca tarea? ¿Fidel Castro es el padre o es el hijo de una cultura política que de alguna manera padecemos y segregamos todos, en el insilio y el exilio?

La refundación cubana sólo será posible –apuesto— desde la asunción de un nacionalismo crítico formalmente estructurado. Un nacionalismo que deberá empezar por redefinir el propio concepto de nacionalismo, desafío que la mayoría de los creadores de opinión, tanto en la Isla como en el destierro, no ha querido, o no ha podido, afrontar durante los últimos cincuenta años. Ya no más golpes de pecho, ni patrióticas andanadas, ni especulaciones en torno a la supuesta grandeza del país y su gente. La refundación sólo será posible desde un nacionalismo que asuma no sólo las virtudes de la cubanidad, ya suficientemente alabadas, sino las carencias de una cultura política acríticamente asentada en lo superlativo, incluso en lo imaginario.

Que las asuma, las demonice y las supere.

Antes que nada: El debate

“Lo que para usted, para mí (nada erudita) y para los comunes usuarios del lenguaje “no es tan grave”, sí lo es para un escritor que se supone un profesional de su uso. Trivializar errores de esta magnitud [se refiere al uso de la frase “Antes que nada”] desde la posición de quienes están llamados a corregirlos y estimularnos a evitarlos, es no sólo irrespetar el idioma, sino reducir al escritor a una categoría de fontanero de la comunicación. Ya anda por ahí Granados destupiendo cloacas blogueras con su hisopo cantinflero y lo que hace es percudir la comunicación humana. Atrás van Añel y otros tirapiedras literarios de “ropa vieja y tostones” a reírle las gracias porque ellos ni siquiera han leído lo que Granados ha masticado pero no ha podido tragarse. Mira que asombrarse de una parodia tan burda como esa de “La insoportable… bla, bla, bla”. Creo que está bien que lo hayan criticado y si persiste en su ceguera será que no merecen más”.

Anónimo en Fernandina de Jagua

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