martes, 14 de diciembre de 2010

Delio Regueral: 24 horas al mando de Cuba

Pregunta: Si 24 horas al mando de Cuba fueran posibles hoy, ¿qué harías?

Respuesta: Yo empezaba por abandonar el poder como lo hizo Batista, comprando funeral con floripondios y coronas. Para mis hijos el futuro, ya lo sé, cobarde, bajo, y sin miedo a equivocarme a los ojos mirarte, duro y en balde.

Repito, hoy, insisto, mataba a Fidel con una almohada en el rostro, hasta ahogarle la vida, hasta ahogarle la muerte, hasta provocarle asma crónica, mortal, definitiva, históricamente, irreversiblemente, impositiva, definitiva. Y a pesar de todos los males, que me premie la Historia, que me repudie la histeria, que me juzguen, no importa, tras el beneficio de haberlo mortalizado físicamente, políticamente, para siempre, el desequilibrio, ilusión lógica de desamparados, invasión lógica en apoderados, al Maquiavelo del Caribe, al diablo preferido de los dioses, al abusador de valientes, al perdón vergüenza visible en los años infinitos de pecados.

¿Yo que no creo en divinidades? Sí, no por mí, sino por ti, que crees imposibilidades. Al fin que se haga, con o sin creencias, justicia justiciera, justa, definitiva, hasta que la Historia las cambie mientras haya quien pague, hasta por si fuera poco, su chocolate. Toma chocolate, paga lo que debes, baila a mi ritmo de tumba, de robo, de turba plebe, de yuma dollar yoruba, rumba, eso consorte, tumba que te’stas buscando la tumba, inmunda, de infame polvo profundo, por miedo, angustia, y si me ven me alumbran, como la luz negra que aunque solo el blanco alumbra a to’el mundo le’nseña, a la turba, el camino a mi tumba. Ay (de dolor), no hubo madurez en mi tiempo, pa’morir, pa’vivir, pa’transmitir que morir por la patria es vivir. Que me quemen en la hoguera, vivo, que escupan en mis huesos, muerto, que no olviden el dolor, ajeno, que aplaudan el valor inmerso en el dolor perpetuo del hombre bueno.

¿Y tú? ¿Y tú qué coño harías?

2 comentarios:

Serenata diurna dijo...

Con ese cuento de la patria es que nos han jodido desde que el mundo es mundo. Patria de qué, la patria te la fabricas tú, la patria es tu familia, tus hijos, el lugar que te acoge y te permite respirar y crecer, donde el odio, la censura y la envidia no te hacen la vida imposible. Morir por la patria (en este caso Cuba) sería como morir por un charco de agua estancada. Solo vale la pena morir por tus seres queridos y por la libertad, porque solo se es plenamente humano cuando se vive en libertad. La patria es una prisión. La patria es chantaje emocional. La patria es la coartada con que los mediocres justifican su incapacidad para conquistarse un espacio. La patria es como la religión, el eufemismo al que recurren los débiles para disimular su vacío existencial. No tienen norte, no tienen meta, no asumen desafíos, no vislumbran horizontes, y entonces hablan de patria. Pero la patria es como un cascarón roto. ¿Acaso se aferra el águila al huevo del que salió?

Anónimo dijo...

Y por gente que piensa como tu, Cuba y sus "familias" estan "jodidas"