viernes, 24 de diciembre de 2010

Una Perestroika a la cubana

por Hiram González

“No cabe duda de que Cuba está viviendo un período crucial. El Partido Comunista realizó un análisis crítico de la situación a la que se había llegado y formuló la política de reestructuración, una política tendente a acelerar el desarrollo económico y social del país y a renovar todas las esferas de la vida. El pueblo cubano comprende y acepta esta política (…)

“Quiero advertir desde el primer momento que esta reestructuración ha resultado más difícil de lo que imaginábamos en un principio. Hemos tenido que modificar muchas de nuestras evaluaciones. Aun así, con cada paso adelante nos sentimos más convencidos de que estamos en el buen camino, y hacemos las cosas correctamente”.

Las palabras anteriores no fueron pronunciadas por Raúl Castro, sino por Mijail Gorbachov en 1988, meses antes de la disolución de la Unión Soviética. Sólo he sustituido algunos términos por otros.

Indudablemente este discurso de Gorbachov, motivado por los mismos problemas que encara el comunismo cubano, es muy similar al que detenta hoy Raúl. Los Castro están convencidos de que la llamada revolución cubana agoniza sin ningún relevo generacional, y no les queda más remedio que tratar de motivar a la población con medidas capitalistas. Medidas que, por tibias y agobiantes, no resolverán el problema económico del país. La nomenclatura se verá obligada a ampliarlas con el objetivo de ganar tiempo y demorar lo más posible el entierro definitivo del comunismo, buscando la manera de sobrevivir al desastre que se avecina y, por el camino, salvar los bienes acumulados en todos estos años.

Pero se trata de un camino muy peligroso para el castrismo. Cuando las reformas económicas propuestas no revivan la economía, los problemas se agravarán y el régimen se desplomará víctima de su insolvencia y del descontento popular. Si las profundiza, como se necesita para resolver el desastre, ello llevará a la desintegración total del sistema, porque una liberalización económica verdadera exige cambios fundamentales en el orden político, y ese sería el principio del fin de un régimen que no tiene nada que ofrecer como no sea miseria y opresión.

La caída al precipicio es inevitable. La medicina que puede aliviar la crisis económica será también la que destruirá al sistema. El comunismo cubano se apresta a suicidarse y lo enterrarán los mismos que lo han mantenido vivo todos estos años.

Como dijera Herodoto siglos atrás: “Nada es permanente, todo cambia. Hasta el río en que nos bañamos todos los días”.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Siento tener que decirle al autor de este post que el Papa Noel no existe. Y que no hay que tomar nuestros deseos por la realidad.

En primer lugar, el titulo del post es un insulto a nuestra inteligencia. Creer que en Cuba Raul Castro està llevando a cabo una perestroika es tomarnos por tontos.
En segundo lugar, creer que por que la dictadura cubana cambie la estructura economica se derrumbarà, es ingenuo. Hace 20 años que los chinos lo hicieron, su economia es hipercapitalista, y la dictadura china sigue mas alegre y viva que nunca. El cambio de economia no genera en absoluto un cambio de politica. Al contrario.
En tercer lugar, creer que porque la dictadura cambie la forma de explotar economicamente la isla, el regimen desaparecerà, es una ingenuidad que da risa.

Sencillamente, la dictadura necesita "rectificar" algunos aspectos para poder sovbrevivir, y es algo que ha hecho constantemente a lo largo de estos 50 años. No es nada nuevo.
Lo nuevo es que tiene que explotar a sus esclavos de forma globalizada, en acuerdo con el nuevo orden economico. Los castristas ya no pueden vivir de deudas que nunca pagaban, ahora la explotacion de los esclavos deberà emprenderse de forma diferente. La empresa castrista cambia algunas cosas para que nadie cambie.

Este post pretende hacernos creer que la dictadura està a punto de caerse por que la dictadura hace algunas modificaiones en su forma de esclavizar. Estas modificaciones economicas sirven para mantener el regimen en su sitio, y por mucho que se desee no lo tumbaran. Los deseos no cambian la realidad, si no van seguidos de una puesta en practica de esos deseos.
Desear la libertad es una cosa, obtenerla es otra. Para obtenerla hay que conquistarla, y para eso hay que luchar, resistir, y no quedarse aguantando y esperando.

El autor del post està esperando la caida de la dictadura, deseandola, cuando lo que se necesita es conquistar la libertad. Y para conquistarla hay que estar preparados a perder mucho sudor y mucha sangre.

Mientras no se quiera admitir y asumir esta sencilla y terrible evidencia, los cubanos seguiran siendo, con o sin "cambios" castristas, unos miserables esclavos.

Miserables esclavos son, y miserables esclavos se quedaràn.

Anónimo dijo...

que puntilloso te pones chico

Anónimo dijo...

Esta reestructuración que proponen ahora los que ostentan el poder desde hace medio siglo, son algunas de las mismas que han estado pidiendo los exiliados desde hace medio siglo. El llamado oficial sólo demuestra que los que hemos padecido el destierro hemos tenido la razón. Medio siglo de fracasos, que ahora quieren enmendar, con medidas débiles tampoco van a solucionar (ni medianamente) el problema. Con oficios y pequeños negocios (zapatero remendón, carboneros y relojeros, entre otros), no se levanta la economía de una nación, ni se avanza hacia el futuro. Cuba necesita un cambio de orientación política, cambios radicales y profundos. Después, entonces, sólo después, comenzará el largo, tortuosos y accidentado camino hacia la recuperación de la isla.