domingo, 9 de enero de 2011

A una reacción de Zoe Valdés

por Oscar Peña

No creo en la eficacia de los extremismos contra el castrismo… ni contra nada. Considero que nunca debemos parecernos al contrario. No obstante, los que son parecidos a ellos en nuestras filas no son mis enemigos, son cubanos que piensan de un modo diferente y, por tanto, adoptan en su lucha contra la tiranía tácticas y estrategias distintas a las mías. Aquí les adjunto, al final, una reacción de la escritora Zoe Valdés a mi artículo de El Nuevo Herald del sábado 8 de enero de 2010.

No sé si alguna vez podremos discutir los cubanos serenamente, sin la costumbre de ponerle etiquetas y descalificar a los otros, como hace Zoe diariamente como un auto obligado ejercicio. Confío en que maduremos y que no nos sorprenda la vejez en estas tonterías de “coger la lupa” para buscar cómo fastidiar lo que expresó otro.

Los que gobiernan en Cuba se alegran cuando desde la Isla, o desde el exilio, nos descalificamos. Zoe, con tanto tiempo viviendo en una de las cunas de la democracia y el modernismo, debía ya hace rato saber que vivir la democracia es asumir que existe lo diverso, que abunda lo contrario y que hacer pactos sociales y políticos entre nacionales cuesta mucho trabajo, pero es saludable. Es lo más inteligente y es de enanos no hacerlo. Lo que a Zoe hoy le parece mi debilidad, puede llegar a ser nuestra fortaleza: Es no temerle al debate con el contrario porque nos acompaña la razón.

Definitivamente, aunque considero que mis puntos de vista aplican mejor al caso cubano que las exageraciones de Zoe, por las especiales características y la trayectoria de un diferendo en el que todos hemos sido no sólo víctimas, sino víctimas-victimarios indirectos --porque todos en un momento u otro hemos pertenecido a ese Estado o régimen (hasta la propia Zoe)--, no estoy dispuesto a hacer de esto un combate. Nuestra nación sufre y espera por nosotros, más allá de estrategias y tácticas. Cambiar nuestro destino no es algo imposible, sólo es cuestión de propósito y de buena voluntad. Invito a Zoe a que trate de desprenderse de esa fea falta de bondad cubana.

Reacción de Zoe Valdés

“Por favor, vengo a preguntarle a qué temperatura desea que ponga la hoguera en la que me va a quemar”. Imagínense a Juana de Arco haciéndole semejante pregunta a su verdugo. O vayamos más lejos, y pido perdón porque de ninguna manera esto se trata de una broma, todo lo contrario, más bien resulta de una extrema seriedad. Imagínense a una víctima del Holocausto dirigiéndose a felicitar a una parienta de Adolf Hitler por la eficacidad de los hornos y cámaras de gas.

Despreciable, hondo desprecio. Es lo que he sentido al leer este artículo, del que reproduzco un fragmento:


“El trabajo de la disidencia, periodistas independientes, blogueros y sociedad civil en general para que sea útil tiene que estar basado en la realidad de Cuba
(la realidad de Cuba es la de una dictadura pura y dura, no hay más). Hasta todos los cubanos tienen que llegar y estimular a hacer por la evolución del país. Pregunto: ¿qué grupo ha visitado a Mariela Castro para felicitarla por lo que ha hecho por los homosexuales e invitarla a que haga por la libertad de todos? (Esto es el colmo de la estupidez, de la mala leche, o de otra barbaridad). Es necesario un contacto de carácter práctico, amable y respetuoso entre nacionales (O sea, además, con los criminales). Esta es la alternativa, la receta cubana para no seguir esperando por milagros que no existen. En cada municipio, provincia e instancias nacionales, las autoridades tienen que sentir el respetuoso reto cívico de otros cubanos. (O sea, los que reprimen y faltan el respeto son los cubanos, y no los dictadores y sus secuaces). Convertirse todos en los abogados de los problemas sociales del pueblo. Así sea un hueco en la esquina, la falta de aceite en la bodega, o los trancazos y abusos de la policía (todos problemas menores que suceden en cualquier otro país del mundo, bajo democracia. Me recuerdo el tono de un blog famoso)”.


Los paréntesis son míos, el artículo es de Oscar Peña, no tengo la menor idea de quién es, según me cuenta la persona que me hizo llegar el artículo se trata de un connotado pacifista disidente en el pasado, o pasado por disidente, que admira la pintura de Robertico Roba’y’ná –ya con eso se los digo todo. Por cierto, la persona que me mandó el artículo pasó 22 años en una cárcel castrista, su nombre es Ernesto Díaz Rodríguez (doy su nombre con su consentimiento).


El artículo, como era de suponer, ha sido publicado en El Nuevo Herald. Yo me muero de la vergüenza cuando leo estas tonterías –que no lo son para nada, pero yo todavía quiero creerme que lo son--, y es entonces cuando tengo que pedir disculpas a las personas a las que, no siendo cubanas, algunas muy ocupadas en sus propios asuntos, las he involucrado en esta lucha por la libertad de Cuba.


Porque cuando uno lee artículos como éstos, tan insoportablemente bajos, tan insoportablemente irrespetuosos con la inteligencia de los lectores, es cuando uno se pregunta si vale la pena seguir luchando y apoyando a la oposición o si lo mejor, lo más lúcido, lo más inteligente, y lo más saludable, no sería dejar que se las apañen solos, como puedan, y al carijo y la vela.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

desde hace mucho no las apañamos solos Zoe Valdes, no se quien te dio vela en este entierro, hace mucho tiempo que nadie presta la menor atencion a tus cutrerias si descontamos los cuatro infelices que sobreviven bajo tu saya. Que no hay dinero que ilumine ese cerebro tuyo de chorlito!!!

Anónimo dijo...

A esto es a lo que se refiere Peña en el artículo original, al chanchullo perpetuo y oportunitsa

Anónimo dijo...

Desde hace rato, ZV se ha convertido en el peor azote a la disidencia. Sus ataques a veces son mas venenosos y punzantes que los del propio gobierno cubano y sus voceros en los medios tradicionales como la Mesa Redonda y los no tradicionales como Cuba Debate.

Anónimo dijo...

El articulo del señor Peña no se sabe muy bien si es un articulo candido o tonto. En estas condiciones no es de extrañarse que suscite estas reacciones.

Zoe Valdes ya sabemos como se expresa y como reacciona, a unos les gusta otros detestan. Pero es secundario, ya que lo que importa no es como reacciona Zoe Valdes, sino a qué reacciona.
En este caso Zoe Valdes reacciona a un articulo que considero burdo, torpe, inutil y provocador. Y por via de consecuencia provoca...reacciones. Por lo tanto, el señor Peña debiera reflexionar sobre lo que escribe, antes de escribirlo y de volverlo publico. Por que podemos decir lo que nos dé la gana en privado, pero en publico hay que pensar, por lo menos un poco. Esto tambien es valido para Zoe Valdes, para mi, para todos. El espacio publico no puede ser sembrado de tantas tonterias, sobre todo tratandose del caso cubano.

Entonces, el problema hay que entrar en su profundidad. Cuando Solidarnosc hablaba en Polonia, no hablaba nadie mas, por que Solidarnosc era el organismo, la organizacion, la estrucutura de la resistencia polonesa, y nadie se permitia escribir o hablar sobre la situacion polonesa cualquier cosa en cualquier medio de informacion. Para eso estaba Solidarnosc, y la lucha de resistencia estaba unida, reunida, estructurada alrededor de esa organizacion de la resistencia polonesa.
En Cuba no existe absolutamente nada que hable en nombre de la resistencia cubana y que lleve la lucha en nombre de toda la resistencia cubana. No hay unidad ni coordinacion ninguna, ni armonizacion ni nada. De Cuba, cualquiera se cree autorizado a decir lo que le viene en gana, a hacer lo que le parece y a echar sus opiniones en publico como si fueran verdades universales. El resultado es este caos desorganizado, esta confusion generalizada y estas reacciones desproporcionadas que solo responden a unas acciones sin proporcion ni reflexion ni pensamiento.
Conclusion; es triste.
Ahora, el señor Peña pretende detener la verdad y la señora Valdes la suya, y el resultado en estos casos es harto conocido: terminan tirandose vulgarmente de los pelos.
Esto no ocurriria si existiera una organizacion de la resistencia cubana, por que entonces ni esta señora ni este señor se hubieran permitido meter sus narices con este aplomo.

Es este el grave problema que hubiera que resolver...pero los intelectuales cubanos estan ocupados en sus tareas poeteras o academicas, huyeron, y finalmente tienen otras cosas mas urgentes que resolver que la libertad de esa isla hundida.

Señores y señoras, queda mucho trabajo por delante. Y temo que nadie tenga la voluntad de emprenderlo...ya que es mejor esperar a que la dictadura caiga como un fruto podrido. Es una especulacion, una hipotesis que puede caer en el agujero de la ilusion. Pero es mas facil vivir esperando con ilusiones que actuar luchando con el presente.

Por ahora, en Cuba, el futuro no tiene porvenir.
Un saludo.

Anónimo dijo...

El señor Peña tiene tanto derecho como cualquier otro a expresar sus opiniones, que podran ser consideradas inteligentes o burdas, segun quien las lea. Y la señora Valdes tambien. Son oponiones, no directivas ni orientaciones partidistas. Para eso es la democracia. El colmo seria que ahora para expresar una opinion en un periodico hubiera que formar un sindicato Solidaridad y pedirle permiso al presidente.

Ahora bien, una cosa es opinar y otra ofender y descalificar, como hace Valdes. Valdes repite el modo de hacer "opinion" y "politica" castrista, que no es mas que acuchillar al interlocutor, al adversario dialectico, intentando reducirlo por medio de la violencia. Ese es el gran problema. Mientras la "opinion" y la "politica" cubanas sigan viendose obligadas a recurrir a estos modos propios de bestias y hombres de las cavernas, siempre tendremos un regimen de fuerza al frente de la isla, del bando que sea. El problema no es ideologico, el problema es cultural.

Anónimo dijo...

esa es su propia guerra!

Anónimo dijo...

Polonesa?

Anónimo dijo...

polaca quiso decir

Mayra Ramirez dijo...

Zoe Valdes debe cambiar su lema… Zoe no es Libertad y Vida, sino Sodoma y Gomorra. Zoe quiere obligarnos a todos los cubanos a convertirnos en unos cerdos igual que ella, todos degradados moralmente. Y obligarnos como dictadora… Zoe es dictatorial. Zoe es otra Castro en potencia.

Luis Estera dijo...

Zoe Valdes tiene complejo de negra y odia o resiente a los “blanquitos”, esto es fácil de ver y de detectar en todos sus escritos. Un problema mental que ella arrastra desde su niñez. Hay que pensar que de ahí viene su fantasía con el dictador Fulgencio Batista porque este último era de una extracción social muy baja, del fondo del subsuelo, igual que lo era Zoé. Y Zoé, en consecuencia, siente que ella y el dictador tienen algo en común, que son similares, porque no son de raza “puramente blanca”… Aunque el mestizaje de Batista era sutil y Batista siempre se la dio de blanco, nunca se vendió como “negro”, todo lo contrario. Batista siempre quiso pasar por blanco y consideraba el ser llamado negro como un insulto… Batista fue universalmente despreciado porque era un dictador ilegal, un hombre muy grosero y vulgar, sin ninguna educación formal, un gangster de la calle que se burlaba de la Constitución y de las leyes de nuestra república. Batista fue un insulto para la ciudadanía cubana y fue precisamente su arbitrario golpe militar del 10 de marzo de 1952 lo que iniciara todo un período de ilegalidad que terminaría con la catástrofe infinitamente mayor del castrismo… Pero aquí hay que recordar que Zoe fue funcionaria y colaboradora del castrismo en su juventud, fue castrista y prosoviética mientras duró el período de la guerra fría y abogaba por las guerrillas en la América Latina, usando como estandarte al Che Guevara, estaba de acuerdo con las intervenciones del ejército cubano en guerras en varios continentes, armado y financiado por la Unión Soviética, todo para destruir a los Estados Unidos, y ésta es la verdadera historia… Zoe era antiamericana y prosoviética y todo eso está bien documentado. Zoe hablaba mal, se burlaba y difamaba a Ronald Reagan, porque, en aquel entonces, ella militaba en el bando contrario, en el bando de los comunistas que querían dominar al mundo. Zoé era, en suma, una agente del imperialismo soviético y hay evidencia escrita de todo esto.

Luis Estera dijo...

Zoe además ataca todos los valores tradicionales, todos los “valores morales burgueses”. En realidad ella ataca todo lo que es la esencia de nuestra mejor ciudadanía. Su visión del mundo es “de burdel” como ella misma proclama y hace gran alarde de ello. Su “literatura” es pornografía y puro sensacionalismo. Cabe preguntarse si el exilio histórico está en absoluta decadencia cuando ha llegado a aceptar la presencia y hasta el presunto liderazgo de este tremebundo personaje de Zoé, con un pasado tenebroso, totalmente amoral y de colaboración y militancia en el bando enemigo… Es cosa de demencia.
Quedan dos cosas más que discutir. Su racismo, su odio por la sociedad “tradicional”, “blanca”, democrática y “burguesa”, lo que la Cuba prerrevolucionaria era o aspiraba a ser. Y esto es algo que Zoé, en sus escritos nunca ha definido bien, no sabemos qué es lo que ella cree, si es que ella cree en algo, y que es tan alarmante. Porque los sentimientos y preferencias que ella expresa parecen ser muy turbios. Y porque los cubanos no necesitamos más odios ni resentimientos raciales ni más “guerras de clase”… Lo que necesitamos no es “la chusma en el poder”, sino el orden y la ley.