viernes, 24 de abril de 2009

Del oráculo de Ifá: Las leyendas de Oshún y Yemallá

por Ignacio T. Granados

para Marga, como siempre

Dicen que dice Ifá que Oshún es la sombra de Yemallá, que se la dejó a Agayú cuando tuvo que dejarlo, para que no estuviera triste; por eso es agua dulce, sin la sal que le da consistencia a esa fuerza tremebunda que es el mar. Todos sabemos que Yemallá es la Virgen de Regla, patrona de la Bahía de la Habana; que Agayú es San Cristóbal, patrón de la Habana; y que Oshún es la Virgen de la Caridad, patrona de la mismísima Cuba.

También dicen que dice Ifá que Yemallá es la madre del mundo, que se rebeló ante la prepotencia de Oggún y Shangó cuando quisieron disciplinar el mundo; porque todos sabemos que entre el trabajo y la contradicción es que se da el progreso, la evolución; y Yemallá es la fuerza y naturaleza misma de las cosas, que por eso puede hasta transgredirlo todo. Dicen que dice Ifá que Yemallá tenía razón, que su reclamo era justo pero también imposible; por eso Obbatalá, razón y justicia del mundo, no tuvo más remedio que encadenarla al fondo del mar. Los días de tormenta son porque Yemallá se revuelve en el fondo del mar, y el entrechocar de las cadenas suena así como “Olokún, olokún”.

Dicen que dice Ifá que una vez los hijos de Yemallá —es decir, todo el mundo— estaban listos para la guerra; como siempre, porque esa es la naturaleza de las cosas, que siempre tienden a expandirse y desconocen el límite, porque son intrínsecamente libres. Dicen que dice Ifá que ni el mismo Orula sabía ya qué hacer para evitar esa catástrofe; porque como las fuerzas eran iguales ante los ojos de Olofi, nadie iba a ganar, todo el mundo iba a perder. Entonces pasó corriendo una mujer desnuda por entre las filas de los guerreros, y era muy hermosa; ni siquiera tenía un color definido, sólo un cuerpo brilloso por la miel que sudaba en su carrera. Entonces a los guerreros les dio un tremendo deseo de estar con aquella mujer increíble, y dejaron las armas; y la mujer, que sudaba dulzura porque no tenía sal, tuvo tiempo para satisfacer a cada uno de los guerreros, y a la gente se le olvidó la locura esa de la guerra.

Dicen que dice Ifá que fue ahí cuando Orula, que se había divorciado de Yemallá, decidió casarse con Oshún, que era la sombra de ésta; y como estaba muy fatigada la revivió y la llevó consigo, y siempre la recibe de vuelta aunque ella siempre lo engaña con Oggún y con Shangó, porque no puede evitarlo. Oshún es el último de los orishas, pero porque cierra el panteón es la que resuelve todo conflicto; como la Caridad que es, la última de las virtudes y la que quedará cuando pase todo, patrona nuestra.

Dicen que dice Ifá que uno no debe escoger entre Yemallá y Oshún, ¿pero a qué viene la escogedera esa, si es mejor tener madre y abuela que sólo una tía?

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Dicen que Oshún, la verdadera Oshún tiene tanta gracia, tanta miel le brota de sus poros con su salamería plena de colores que hasta los dioses arrollan en su comparza.
Canto a esa Oshún, me inclino ante ella, ante su embrujo y me embelezo con un susurro de su voz y acaramelado quedo. Hasta que vuelva en la noche y me sacié con su magia.
Dice Ifá (y no juegues con esto) que no lo trates de romper que no está roto. Que cojas otro camino que ese Ogún tiene dueña.
Oyá.

Anónimo dijo...

no comprendo ese comentario, ¿a quién se dirige?, ¿de qué Ogún se trata?

Anónimo dijo...

ahora si "le cayo comejen al piano". La verdad que nunca entiendo a este Granados, pero lo prefiero divagando sobre poesia que de santeria.

Anónimo dijo...

Ese comentario me imagino que sea para quien le sirva, lo quieres, cogetelo pa ti.

Ignacio dijo...

Estimado primer anónimo, yo tampoco entiendo el comentario. Lo del Ogún, que suena a amenaza, me dejó cruza'o, porque de verdad que no entiendo a qué se refiere.

Lo del Orula que no está roto, me imagino que se refiere a las leyendas; pero te aseguro que son tomadas de testimonio de Babalaos, orales, pero testimonios de Babalaos al fin. Por eso es "Dicen que dice Ifa" y no "Dice Ifa", para jugar con eso. Yo no me atrevería a tergiversar esas cosas, ni por literatura.

Anónimo dijo...

lo que esta pa ti, nadie te lo quita

ZZZyyo dijo...

Esto es lo que se llama HERMENEUTICA

chiquitacubana dijo...

Pues a mi me encanta, y yo buscando ceibas esta mañana..., si te digo que los caminos del pensamiento se cruzan por lugares que ni una sabe.

Debe ser la magia de las banderas, una fuerza que se solto y que vino porque si, porque queria algo para el cubano, y eso por voluntad propia, sin invocacion.

Y me asusta mucho que me dediquen textos, pudorosa, le agradezco a Ignacio por traer este buen texto a mi espacio.

saludos

Ignacio dijo...

Pues fíjate, Marga, ¡qué casualidad!; pero por lo que he podido observar, en el espiritismo y la Osha, las guerras más fuertes y violentas se ganan con banderas; que si pon una bandera de este y de aquel, que si de tal color... Lo digo por eso que hablas de "la magia de las banderas"

Anónimo dijo...

clava tu bandera aqui!

Anónimo dijo...

han escrito yemayá en argentino...

Anónimo dijo...

pocas veces se ha tocado este tema con tamta calidad literaria como conocimiento del tema.avalada ademas por una tradicion familiar de una profumdidad innegable.recordemos que por parte de madre la familia de granados procede oe jovellanos.que es como una especie de vaticano de la santeria y su tio fue uno de los babalaos mas respetados de la region. un magnifico articulo,un gran conocimiento del tema y un inconmensurable talento.