martes, 18 de agosto de 2009

Sherlock Holmes y el Caso de los Jardines Colgantes

Sherlock Holmes y su inseparable asistente, el Dr. Watson, aguzaron el oído. Las siluetas de la Zorra y el Cerdo se recortaban, nítidas, contra la luz de la luna. A la sombra en flor de los Jardines Colgantes, apenas a diez metros de los investigadores ingleses –quienes permanecían convenientemente escondidos en la foresta-, la Zorra se volvió hacia su acompañante y murmuró, mirando fijamente un punto en la lejanía:

-Has abierto un nuevo blog y nadie se ha dado cuenta.

-Nadie excepto el Blog Inbilingüe –reaccionó rápidamente el Cerdo.

-El Blog Inbilingüe no es importante. Perro que ladra no muerde.

-Pero, ¿y Holmes?

-Precisamente –insistió la Zorra-, ese bastardo le ladra a la luna. Mis maniobras de distracción han dado resultado. Todo el mundo cierra. Todo el mundo abre.

-Cierran más que los que abren… -atajó, tímidamente, el Cerdo.

-Eso parece, querido, pero las apariencias engañan.

Holmes se volvió hacia Watson y con un gesto del dedo índice le reclamó silencio. El doctor cerró la boca sin haber emitido palabra. Las piezas de la solución del Caso de los Jardines Colgantes comenzaban poco a poco a encajar. Ahora bastaba sumar los blogs cerrados, luego restar los blog abiertos, y prácticamente el enigma de la identidad de la Zorra quedaba esclarecido. Claro, para probarlo había que arriesgarse a quitarle el antifaz. Un extremo que los británicos, por muy tentador que les resultara, no estaban autorizados a llevar a la práctica.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Ptimero que resuelva esto, o es broma, realmente de las bromas, o Añel aclara si es un seudo, o realmente una persona del siquiatrico, para saber como dirigirnos, pues comienza a preocuparme seriamente.
si es broma vale, si es un seudo vale, pero si es un tipo completamente petao, dilo, pa medir las carcajadas.

jose luis sito dijo...

Decirte solamente gracias Añel seria muy poco. Pero el lenguaje no puede expresarlo todo. Es una “incompletud”. El lenguaje, nos advirtió un filósofo, sirve para dar ordenes. Entonces, no podemos hacer más de lo que el lenguaje deja a nuestra disposición. Si además, completamos el cuadro con la imposibilidad de amaestrar en totalidad lo que decimos, ver a Freud, le queda al hombre una emisión de signos en la boca que resulta a menudo amarga cuando no es sin sentido. Y tendríamos que volver a la palabra sentido, para encontrar también en ella bastante insensatez. Quizás esto se parezca a la cáscara de un huevo. No solamente como elemento protector, sino por la capacidad que tiene de guardar el calor para embrionar. Guardar el calor: esto seria la principal calidad del lenguaje.

Pero hay que producir calor. Lo produce un rostro. “El lenguaje va siempre unido a rasgos de rostridad”. “El rostro proporciona la sustancia del significante”. “! Vaya ha cambiado de cara ! El significante siempre está rostrificado”. “El dios-déspota nunca ha ocultado su rostro, al contrario: se fabrica uno e incluso varios. La mascara no oculta el rostro, es rostro.”
Dos rostros frente a frente son ya un agenciamiento. Y funciona a partir de agenciamientos. Intercambios.

“Consideremos, por ejemplo, una proposición, te amo.” Tras este “te amo” habría que buscar las máquinas, los agenciamientos, los movimientos de desterritorializaciòn, las estratificaciones, etc., es decir todo lo que escapa “a las coordenadas del lenguaje como de la existencia”.

Por eso los comentarios, los artículos, los contra-comentarios, los contra-artículos, etc. son incomprensibles sin las relaciones, los agenciamientos, las variaciones, la multiplicidad de intensidades que generan entre ellos.

¿Cómo escapar a las consignas, a las ordenes? Pero el problema no es ese, sino como escapar “a la sentencia de muerte que encierra, cómo desarrollar su capacidad de fuga, cómo impedir que la fuga se transforme en lo imaginario, o caiga en un agujero negro, cómo mantener o liberar la potencialidad revolucionaria de una consigna.”
“¿En que caso esa relación con la vida debe ser un endurecimiento, en que caso una sumisión, en que momento se trata de rebelarse, en que momento rendirse, o bien ser impasible, y cuando hace falta una palabra seca, cuando hace falta una exuberancia o un pasatiempo?”
“En una película de Herzog, hay un enunciado espléndido. Haciéndose una pregunta, el personaje de la película dice: ¿Quién dará una respuesta a esta respuesta? En efecto, no hay pregunta, siempre se responde a respuestas. A la respuesta ya contenida en una pregunta se opondrán preguntas que proceden de otra respuesta. De la consigna se extraerá una consigna. En la consigna, la vida debe responder a la respuesta de la muerte, no huyendo, sino haciendo que la fuga actúe y cree. Bajo las consignas hay contraseñas. Palabras que estarían como de paso, componentes de paso, mientras que las consignas marcan paradas, composiciones estratificadas, organizadas. La misma cosa, la misma palabra, tiene sin duda esa doble naturaleza: hay que extraer la una de la otra- transformar las composiciones de orden en componentes de pasos.”

Un paso, una orden, una consigna: organicemos una manifestación en la Plaza de la Catedral en La Habana.
Otro paso, respuesta de respuesta: ¿podemos organizar una manifestación en la Plaza de la Catedral en La Habana?

Practiquemos la resistencia, pragmatiquemos la resistencia.

18 de agosto de 2009 14:37

Anónimo dijo...

marga deja de pegar eso por todas partes

Anónimo dijo...

y como podemos saber que eso lo escribio Sito?

Anónimo dijo...

Heriberto deja de pegar eso por todas partes

Anónimo dijo...

asere Watson anda en qué con la zorra y ese discurso de Josan no me lo leo, jajja ta de bala

Anónimo dijo...

Tirofijo, afloja macho

Anónimo dijo...

de cualquier manera los escritores de Sherlock...empleen mejor el tiempo porque de verdad que estarle dedicando tiempo a estos cuatro pelagatos da lastima cuando se puede hacer mejor literatura.

Anónimo dijo...

dejame explicarte algo Tati

esto es una NOVELA

no es tiempo perdido bobita, cuantas veces se te va a decir?

jose luis sito dijo...

Mucho olfato tiene Holmes...mucho olfato. Las apariencias engañan... no todo lo que cierra està cerrado.

Hay que partir de un esquema sencillo: hacer todo lo contrario de lo que "ellos" hacen: todo lo que atacan lo defendemos, todo lo que defienden lo atacamos.

El verano se termina, es decir la autorizacion a disfrutar de la vida.

Anónimo dijo...

Y quien es Sindulfo?

El del blog imbilingue dijo...

"...una negativa tajante a lidiar con la tonteria y la vulgaridad", por mas novela que sea

Anónimo dijo...

dicen que Sindulfo es el Puerco y la Zorra Zoe, y que todos son de la habana

Anónimo dijo...

zoe es guajira, quien no sabe eso?

Anónimo dijo...

Sindulfo es el director cuando está de buen humor!

Anónimo dijo...

el director es el puerco cuando se baña

Anónimo dijo...

el director es Ernesto G. cuando se toma sus vinos.

Anónimo dijo...

ernesto g toma guachipupa

Anónimo dijo...

queda establecido que sean quien sea el director, es un borracho.