lunes, 9 de noviembre de 2009

Un orgullo hispano

“Yo amo mi Cuba y en ella viví la mejor etapa de mi vida, no lo voy a negar, allí tengo a toda mi familia, por la que noche a noche derramo miles de lagrimas. Es dura la soledad, pero cuando pienso en esos 16 años que viví viendo a mi mamá y a mi papá llorando porque no tenían para comprarnos los zapatos para la escuela, o porque llegaba la noche y no tenían ni un sólo grano de arroz para poner en la mesa, se me enorgullece el alma, me siento una jovencita digna de mí misma. Yo vine a este país en busca de un sueño americano justo, devolverle a mis papás todo el sacrificio que hicieron por mí en mi niñez cuando ellos sean viejitos, que es como volver a ser niño. Ya tengo 17 años y estoy a meses de mi mayoría de edad, en cualquier momento me llega mi residencia y espero ser una más de esas miles de hispanas que se alejan de sus hogares y se enfrentan a la vida con ansias de justicia y libertad. ¡Yo también quiero ser un orgullo hispano!”.

Mariela Ramírez Ramos aquí

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo no soy "hispanic", no soy latino: soy cubano.

Anónimo dijo...

anja

Anónimo dijo...

Mejor que seas un orgulloso ser humano y salgas de la aldea. De las aldeas. A menos que sea la aldea global, que incluye todas las aldeas.

provincianismos los minimos.

Anónimo dijo...

anja

Anónimo dijo...

Tu aldea es tu alma. Tu honor es tu lealtad!

Anónimo dijo...

la lealtad es un juego de traiciones

Anónimo dijo...

Anonimo de las 1216, No tienes porque repetir aqui lo que tu mama le decia a tu papa. Nosotros te comprendemos y, mas importante aun, te absolvemos.

Anónimo dijo...

es de un poema de carlos pintado bobo

Anónimo dijo...

Yo soy yo y mi fidelidad se debe al sitio donde soy feliz. Hoy puede ser las Carolinas, manana Bridisi y pasado manana Uzbekistan.

Yo soy yo y una suma de experiencias. Prefiero sumar las experiencias felices.

Y en Cuba no tenia que comer. claro, la gente olvida.

Anónimo dijo...

Olvida y edulcora.

Anónimo dijo...

Ni olvida ni edulcora. Mira cuanto odio hay.