domingo, 11 de julio de 2010

De cómo el reglamento hizo trampa en Sudáfrica

por Armando Añel

El fútbol es un juego cuya esencia reside, sobre todas las cosas, en la dificultad que implica no utilizar las manos y los brazos para trasladar y/o controlar la pelota. Dentro del terreno el futbolista debe jugar con el resto de su cuerpo, nunca con las manos o los brazos (salvo si es el portero). Es lo que le confiere a este deporte singular su atractivo primigenio, su naturaleza intransferible. Si se le priva de ello deja de ser lo que es para convertirse en otra cosa chapucera y edulcorada, que no habría por qué llamar, propiamente, fútbol. Por eso el reglamento expulsa al jugador que hace lo que hizo el atacante Luis Suárez en el último segundo del último minuto del partido de cuartos entre Ghana y Uruguay, en el Mundial de Sudáfrica.

El gol ghanés entraba en el minuto 122, por lo que de nada valió a los efectos del resultado final expulsar al infractor –ya el partido había terminado de facto— y decretar penalti. Con un reglamento que mereciera ese nombre el gol debió haber sido concedido sin más. Cruzaba la raya de portería cuando una mano, que no la del portero, lo echó fuera. Y un penalti lo falla hasta Dios.

Esa mano, qué duda cabe, constituye una traición a la esencia del balompié, al juego mismo en su A B C primordial e innegociable. Una trampa amparada por un reglamento tramposo, ni más ni menos. Fue una infracción, como defienden algunos, pero no solamente. Fue también una trampa que le hizo el jugador, y lo que es peor y todavía más escandaloso, el reglamento, al justo ganador (Ghana).

Hasta ahora dicho reglamento no había tenido en cuenta –o por lo menos este autor no tiene noticia— que una jugada de estas características pudiera ocurrir en el minuto 122 de un partido decisivo en un Mundial de Fútbol visto por millones y millones de personas alrededor del mundo. Tal vez por ello la trampa había permanecido camuflada en las reglas (las reglas las hacen los hombres, que a su vez son los que hacen las trampas) durante tanto tiempo. Esperemos que tras esta última chapuza el reglamento sea mejorado, y este recoveco tramposo desterrado de las reglas, por el bien del fútbol, de sus esencias.

Ganó Ghana, pero pasó Uruguay. ¿Se imaginan si este último equipo se hubiera alzado con la Copa del Mundo?

Nota del editor. Redactado ya este artículo, nos enteramos de la buena nueva: “La FIFA buscará cambiar las reglas del fútbol después de que el delantero uruguayo Luis Suárez detuvo con la mano un disparo en la línea de gol, con lo que privó a Ghana del pase a las semifinales de Sudáfrica 2010. El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, dijo el jueves que los cambios podrían considerarse durante la reunión del panel que fija las reglas, prevista para octubre”.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Los de la FIFA son unos mafiosos de cuidado.

Anónimo dijo...

Ahora la Soez dice que ella fue periodista independiente en Cuba. Lo que le falta es decir que fue de la FIFA.

Zoe Valdes dijo...

Pues yo fuí de la FIFA, o no se acuerdan que era pincho de Fidel en el ICAIC.

Pedro Rholax dijo...

El fútbol es un deporte que se caracteriza porque los árbitros ven lo que les brota de lo testis, y no hay responsabilidades a exigir, aunque los videos muestren lo que TODO EL ESTADIO VIO menos él. Es como permitir un combate de boxeo entre un welter y un mosca. Es una mierda de deporte, no como el béisbol, que por lo menos es un deporte de mierda.

Pedro Rholax dijo...

La FIFA para taparse prohibió la repetidera de jugadas grabadas. Es como si Youtube banea los discursos de Fidel donde jura que no es comunista.