domingo, 15 de agosto de 2010

El blanco de los papeles

por José Luis Sito

Quienes observamos la larga y espantosa duración del régimen cubano podemos imaginar que se trata sólo de un inmenso conflicto literario.

Las paginas blancas torciéndose y retorciéndose entre una comedia trágica de personajes y de situaciones, algunas absurdas, otras patéticas, muchas sanguinarias y en la mayor parte extremamente idiotas.

Imaginemos la juventud. Un engendro que aparece en medio de campos de reeducación y de cortes de caña agotadores. Por único color -en una isla rodeada cósmicamente por el azul del mar y el azul del cielo, por el verde de las palmas, los colores innumerables de frutabombas y de flores y árboles encendidos-, por único color decía, el gris.

Para qué seguir con la descripción del pavor estalinista. El gris.
Siguen luego las increíbles variedades del mismo color, gris de plomo, gris sucio, gris nublado, gris de ratón, gris chatarra, gris hambre y, por fin, gris cadáver. Al mismo ritmo que desaparecían las variedades de mango bizcochuelo, de mango corazón, el mamey, el anón, el tamarindo, la papaya y la piña.

Aquí estamos, en medio de este gris desolado. Todavía nadie se ha propuesto pasar de la revolución a la resolución.

El blanco de los papeles todavía espera la resolución.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Sito no se cansa del monotema y la misma trova...!

Kibutzim dijo...

Uno de los mejores ejemplos, y más exitosos, de logro colectivista de la historia han sido los kibuts en Israel.

Anónimo dijo...

Que gracioSito. Junto a la Zarzamora y Granados, son el trio de los perogrullos de CI. Viva la blablaneria individualista. Abajo el colectivismo nalgocomunista.

Yo se lo que quieren dijo...

Ano de las 316, no me queda duda puesto que fueron ellos los que inventaron la dicatudura comunista y la teocracia fundamentalista