jueves, 21 de octubre de 2010

Décima y encabalgamiento

Encabalgamiento, presuntuoso pollino, es un elemento de composición literaria o figura retórica en que la pausa del verso no coincide con la pausa morfosintáctica. Existen dos tipos: el encabalgamiento suave, en el que apenas se rompe la unidad de la frase al cortarla, y el brusco o abrupto, en el que se deja sentir ese corte violenta y repetidamente.

Partir una palabra y continuarla en el verso siguiente, así como cambiar la fuerza de pronunciación o prescindir de letras para forzar la rima, sólo podrían considerarse licencias poéticas, y son regularmente recursos tan facilistas que sólo recurren a ellos repentistas marrulleros, poetas minusválidos que los usan como muletas para su cojera de talento.

El Académico

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Por favor, académico, quisiera vuestra excelencia ilustranos con ejemplos de decimistas locales que recurren a el susodicho encabalgamiento, que en mi modesto parecer no es tan terrible como usted anuncia? Gracias.

Anónimo dijo...

si por favor excelencia ilustrenos que aqui se viene a aprender, no a perder el tiempo
jijiji

Anónimo dijo...

Nombres, por favor

Anónimo dijo...

Excelenciaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

EL ACADEMICO dijo...

He leído muchos ejemplos que ahora me costaría encontrar en el enorme montón de basura que se publica en la red. Les pongo este porque es el que tengo a mano. Lo usaré como ejemplo en mis clases este este curso.

TRAVESíA
Sobre las aguas la historia
Sobre mi piel tu cansancio,
olores, penas, y sancio-
nes; Yemayá: la memoria.
Tristeza es abulia ¿gloria?
Sueño azul en Barlovento,
Voz ausente a Sotavento
y el fracaso y repetirse.
Viaje que por redimirse
Trenzan la imagen de un cuento.

Democratico, el del cerro dijo...

Quitate la uña postiza y pinchalo, estatuniña! Pa que se entere, tu!

Anónimo dijo...

No solo se divide “sanciones”, sino que se le cambia la acentuación al fragmento de la palabra que queda en el verso de arriba, dando lugar a una palabra horrorosa: “sáncio”.
jajaja.
Quien es el autor? No es por formar chanchullo pero da curiosidad.

Denis Fortun dijo...

El autor soy yo, mi estimado anónimo ), y como diría el Académico, y no sin razón, la ropotura es fuerte en ese verso y no es de los más saludables en esas décimas. Sin embargo, al momento de escribir, me asiste una suerte de obstinación que me provoca hacer lo que me da la gana, un derecho que creo tener; y como además, no asumo poses de poeta, que no lo soy, confieso que gusto de encabalgar y de de "templarme" (no violar) algunas reglas en la literatura. Por lo pronto, me siento honrado que el Sr. Académico me tome como material de estudio. Lejos de molestarme, a lo mejor aprendo de una buena vez.

Un saludo a todos

Anónimo dijo...

eso Denis, tiemplatelos como se merecen
jijiji

Anónimo dijo...

por cierto, hablando de encabalgamientos, templazones y todas esas cosas, que significa "pollino"?

EL ACADEMICO dijo...

Estimado Sr. Fortún, cuando tomo ejemplos para mis clases me cuido de no anotar los nombres de los autores, pues soy profesor y no crítico literario. En cuanto a su "suerte de obstinación", me parece poco ortodoxa y los resultados son apreciables. Si a usted le causa placer "templarse" (con su consentimiento asumo, ya que aclara usted que no es una violación) algunas reglas, se convierte por decisión propia en una fuente inagotable de buenos ejemplos de lo que no se debe hacer, por lo que frecuentaré sus incursiones literarias para proveerme de abundante “material de estudio” para ilustrar a mis estudiantes. Le agradezco su claridad y buen humor. En cuanto a “aprender”, tendría primero que estar convencido de que la literatura no es una ramera, y eso, a estas altura y con la fruición con que usted se expresa al respecto, no creo que ocurra. Gracias y suerte.

Denis Fortun dijo...

Sr. Académico, no acostumbro al debate, por falta de paciencia y tiempo, pero como veo que usted se dirgige a mi persona ejerciendo modales civilizados y maneras respetueosas, le respondo que por ser precisamente la literatura una dama que merece todo mi cortejo y amor, considero a veces que esas reglas son una suerte de cinturón de castidad que deben "templarse" por el mejor de los propósitos. Y si, tiene usted razón mi caro Letrado, no soy nada ortodoxo y como mismo usted aclara en su inteligente comentario, los resultados son apreciables; soy más bien heterodoxo en cuanto a las letras se refiere, lo que no me limita en el uso, y hasta abuso, de su disfrute, y lo mejor, con su consentemiento. Un saludo y le agradezco de nuevo la deferencia.

Fernandina de Jagua II dijo...

Por cierto, mi estimado profesor, si de ahora en adelnate no le contesto, no es desaire ni muco menos arrogancia. Simplemente apago mi lapatop pues voy a la presentacion de Armando Alvarez Bravo. De nuevo mis parabeims pra vocé

Fernandina de Jagua II dijo...

perdone la ortografia, voy de salida y apurado...

Anónimo dijo...

pero donde tu vives mi amol que sales con tanta antilacion

Anónimo dijo...

en el culo del mundo

Anónimo dijo...

"no soy nada ortodoxo y como mismo usted aclara en su inteligente comentario, los resultados son apreciables; soy más bien heterodoxo"

Como esta el Denis, usando palabritas de metatrancoso y todo. Yo se lo decia, que el era un intelectual, que lo unico que le faltaba era comprarse un diccionario de antonimos y sinonimos y escribir un poco menos.

Anónimo dijo...

vive en Kendal