martes, 5 de octubre de 2010

La fonda cubana

“La fonda cubana, aquel establecimiento gastronómico donde, mal que bien, se comía por unos pocos centavos, existió hasta la llamada “ofensiva revolucionaria” de marzo de 1968. Comercio pequeño, popular, que en el escalafón culinario estaba por encima de la fonda de chinos y por debajo del más modesto de los restaurantes. Un local generalmente abierto a la calle, con un mobiliario heterogéneo y manteles manchados de grasa y en los que, a diferencia de otras casas de comida, las mesas no eran exclusivas y ningún vestuario desentonaba.

“Las fondas mantuvieron viva la tradición de la cocina cubana y no pocos grandes chef se iniciaron en estas. Platos habituales de la fonda cubana eran la carne asada y el pargo frito, con su carne blanca y fina, y el picadillo a la habanera, donde el timbal de arroz se corona con un huevo frito y se orla con una cadeneta de melosos platanitos orinegros. Muy recordadas son las célebres «completas» que se ofrecían, como aquella que en un solo plato incluía arroz blanco, frijoles negros y picadillo, con el añadido de dos platanitos de fruta, u otra, más cara, que sustituía el picadillo de la propuesta anterior por una generosa rueda de boliche de res asado y mechado con tiras de entreverado de cerdo.

“Si no había dinero para tanto, bastaba al cliente ordenar un sopón al que podía añadirse aceite a discreción, pues las aceiteras de cristal, panzudas y de bocas estrechas, estaban siempre, al igual que las azucareras, al alcance de la mano del comensal.

“No había, en lo esencial, diferencias entre la oferta de la fonda cubana y la de los chinos. Ambas trabajaban la línea de la cocina criolla e incluían en su menú no pocos platos de la cocina española e internacional. Lo que se conoce como comida china, y que incluye platos de la cocina de cuatro regiones de ese gran país asiático, no entraba en la carta de las fondas cubanas ni aun en aquellas regenteadas por chinos. Muy recurrida eran en unas y otras toda la gama de los arroces amarillos, las llamadas ensaladas de estación, las viandas fritas o hervidas y los potajes. La pata y panza. Toda la carne de res se identificaba en las fondas como de palomilla, cuando en verdad, la mayor parte de las veces, se trataba de cañada o boliche, y no quedaban fuera platos como el caldo gallego y la fabada asturiana”.

Ciro Bianchi

11 comentarios:

Jovencito Literato dijo...

No eras las chinas a donde habia que ir a tomar la sopa de aletas de tiburon?

Anónimo dijo...

varatela la cogio ahora con sosa en su pedacito de blog, y lo llama derechista, jajajaja

Anónimo dijo...

que mala suerte debe tener el sosa ese, seguro primero lo llamaron gusano y ahora este lo llama derechista. a lo mejor sosa se exila, que tu cree?

Anónimo dijo...

Es la sublimación de la marginalidad. Cojones, a crecer y superarse. La fonda a tomar por el culo. Viva la alta cocina. Abajo el tercer mundo.

Anónimo dijo...

yo tambien estoy hasta los cojones en la exaltacion de la boberia (lo de la vitanova me pone frenetico) pero la “alta cocina” que me ha tocado es una estafa, man.

Anónimo dijo...

las fondas fueron my utiles en la Cuba republicana, y pueden sermuy utiles en la Cuba del futuro, no todo el mundo puede comer en restaurantes caros, pero lo importante es que por un precio modico tu salias a la calle y comias practicamente cualquier cosa, no tenias que cocinar en casa, eran como un restaurante familar, yo recuerdo todavia algunas

Pascualino, habitante del campo dijo...

el arado de palo y la yunta de buey era muy util en la cuba republicana y seguramente sera ser muy util en la cuba que viene, etc….

Anónimo dijo...

y que me dicen de la coa para sembrar el maiz como los indocubanos?

Anónimo dijo...

y que me dicen de la coa para sembrar el maiz como los indocubanos?

Anónimo dijo...

esa te va a servir de consolador
jejeje

Anónimo dijo...

el de las 23:36, ya la probo y se atreve a aconsejar su uso y to. caballero, que hay gente pa to.