lunes, 4 de octubre de 2010

Pedro Merino: Pata de león

El parque tenía asientos, bases de mármol. Querían restaurarlos.

Pasaba un camión con animales rumbo al zoológico.

Había manchas por la acera. Terminaban en un banco. Una de las patas de león estaba de pie, pero no se movía. Pensé que se la habían arrancado en una pelea y que la sangre caliente hizo que saltara hacia el parque.

Me acosté y todavía seguía firme, con las pezuñas afiladas. Al amanecer la vi por la ventana. Seguía en el mismo lugar. Bajé la escalera y mientras me acercaba, vi llegar a una brigada con un compresor de aire en dirección a la pata de león... empotrada en el mármol.