jueves, 25 de noviembre de 2010

Dinero circulante

Es agosto, en una pequeña ciudad de la costa, en plena temporada. Cae una lluvia torrencial y hace varios días que la ciudad parece desierta.

Hace rato que la crisis viene azotando este lugar, todos tienen deudas y viven a base de créditos.

Por fortuna, llega un ruso mafioso forrado de dólares y entra en el único pequeño hotel del lugar. Pide una habitación. Pone un billete de cien dólares en la mesa de la recepcionista y se va a ver las habitaciones.

El jefe del hotel agarra el billete y sale corriendo a pagar sus deudas con el carnicero.

Éste toma el billete y corre a pagar su deuda con el criador de cerdos.

A su turno, éste sale corriendo para pagar lo que le debe al molino proveedor de alimentos para animales.

El dueño del molino toma el billete al vuelo y corre a liquidar su deuda con María, la prostituta a la que hace tiempo no le paga. En tiempos de crisis, hasta ella ofrece servicios a crédito.

La prostituta, billete en mano, sale para el pequeño hotel donde había traído a sus clientes las últimas veces y que todavía no había pagado, y le entrega el billete al dueño del hotel.

En este momento baja el ruso, que acaba de echar un vistazo a las habitaciones, dice que no le convence ninguna, toma el billete y se va.

Nadie ha ganado un centavo, pero ahora toda la ciudad vive sin deudas y mira el futuro con confianza.

7 comentarios:

Los relatos de Maurice Sparks dijo...

Eso es lo que los economistas llaman "la confianza del consumidor."

Está bueno.

Anónimo dijo...

a gastar que vida hay una sola. Por eso yo siempre he dicho que religion y pobreza son sinonimos

Rolando Santini dijo...

buenisimo

Anónimo dijo...

Hoy yo vine a dar gracias por Erótica, pero hace mucho tiempo que aquí no se habla de Erótica.

pavin dijo...

tu eres tremendo jodedorson!!! pero pensandolo bien.....aqui hace rato no se habla de Erótica........

Anónimo dijo...

van a tener erotica cabrones, van a tener

Cecile dijo...

Great!