sábado, 6 de noviembre de 2010

Juan Carlos Recio: Los animales me cantan (II)

las cosas que en tu dolor demoras

V
Lleva desde mí a la fiera:
Domada de su acertijo
soy los muertos que le exijo
como un Rey en su pradera.
Soy el silencio, la espera
del amante. Desconfía.
Abdico en su geografía,
lo lanzo al ruedo, destaca:
¿es él quién así me ataca
o el alma que en mí porfía?

VI
Tigre o Dios desde tu rama
una flor sobre una flor
la voz del tigre: pudor
de otra vida que reclama.
Es otro aullido y me clama
calma y sed y desencanto;
lamo sus patas, le canto:
dadme la ira del puñal
y el signo: otra cruz, señal
que da a su sangre mi espanto.

VII
Con tres cruces del camino
mi pena vive en su piel,
la del tigre no tan fiel
que cruza el aro más fino.
En mis huellas su destino;
luego salta y se desboca,
abre y desgarra mi boca,
entra el tigre desde el humo,
entro a él y lo consumo:
soy el tigre, soy su roca.

VIII
Los animales me cantan
cuando voy a la deriva,
es mi trampa quien aviva
el regreso que decanta;
arpón endeble, garganta,
sumido oprobio del cielo,
llaga que elude al consuelo
del acorde que aún condena,
lejana, desde su pena,
oración por tu deshielo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

esplendido

Anónimo dijo...

fabuloooooooooooooooooozooooooooo