lunes, 3 de octubre de 2011

Génesis (IV): El Gran Salto Adelante

4.1 En el Gran Salto Adelante, en la cuarta noche del Génesis, Idamanda explicó a los amantes la inocencia.
4.2 Porque no te salvará sino el niño que hay en ti, candor de espíritu preñando la carne de la madre, aseguró Idamanda. Y los amantes volvieron a alzar sus copas.
4.3 Y la concha elevó al cielo su fulgor, y los peces emigraron a La Playa a beber del vino de la plenitud.
4.4 Y dijo Idamanda:
4.5 Como el niño juega sobre la arena, así la dicha se posa sobre el espíritu generoso. Y dijo frunciendo el ceño:
4.6 Porque en la solemnidad del padre el hijo anula el espíritu santo, y la hierba la tierra, y el pan las bocas de los hambrientos. Y dijo:
4.7 Sólo el niño puede reinventarse, mudar la piel y divertirse en medio del Salto. Y advirtió Idamanda:
4.8. El niño, que no el hijo. Y aseguró sonriendo:
4.9 En el Gran Salto Adelante juega el Señor de las Risas una partida de ajedrez, baila la suiza y levanta castillos de arena. Y dijo:
4.10 En la noche del Cerdo se abre al mar La Ciudad Prohibida, en la que abrevarán peces y hombres cuando El Lenguaje no denomine más las palabras, sino la plenitud de todas las cosas.
4.11. Y se hará otra vez la primera noche sobre La Playa, infinitamente. Y florecerá el Tercer Éxodo en la Refundación.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

esta de pinga la trova esta

Anónimo dijo...

El pensamiento es siempre lo viejo. El amor es lo nuevo. El pensamiento nunca es libre porque es una respuesta de la memoria, del pasado.

Anónimo dijo...

se extranna Juan Carlos Recio