miércoles, 19 de agosto de 2009

Guayabas proscritas

por Denis Fortún

El oficial lo invitó a sentarse frente a donde yo estaba. Desde que lo vi, supe que se trataba de alguien que venía de Cuba por primera vez.

Su esposa le dijo algo bajito, él se levantó un tanto contrariado, caminó hacia mí y se presentó con extrema cortesía, muy formalmente. “Mi nombre es Serrano”. Precisaba de un baño para su señora, habían pasado demasiadas horas desde su llegada a Rancho Boyeros y la pobrecita ni siquiera se atrevía a moverse de su silla. Le aclaré que debían esperar a que el oficial acabara con el papeleo, entonces podrían ir a las instalaciones ubicadas afuera. Me devolvió un silencio respetuoso por contesta, y cuando pensé que iba a regresar a su asiento, se volvió y me preguntó si yo era cubano. Le aseguré que sí. Acto seguido, fui yo quien le pidió noticias, supuestamente frescas, sobre lo que ya sé desde hace tanto y a lo que, sin embargo, no puedo sustraerme:

-¿Cómo está “aquello”?

Su cara cambió completamente y me contó muy serio. “Tengo un amigo en La Habana del Este, es decir, tuve, que por vender barritas de guayaba lo cogieron preso y le hicieron un juicio sumarísimo en horas. Su problema fue que, al oír la sentencia, ahí mismo le dio un infarto”.

El oficial de aduana por fin terminó de procesarlo. Acompañé a Serrano al lugar en el que lo esperaban sus familiares y amigos con cámaras de todo tipo, globos, mucha alegría, más bien mucha bulla, y la promesa de un puerco asado esperándolo en Hialeah con varios twelve de cervezas Heineken vestiditas de novia.

De la serie Crónicas del Aeropuerto

19 comentarios:

Anónimo dijo...

No me digan que le llegó un pariente a la serrano?
la pobre debe estar media loca, porque cuando llega alguien de Cuba es del carajo eso, lo primero que te dicen es que aquello está mejor que esto tan pronto ven las rejas en las ventanas de Hialeah, se les corta el embullo.

Anónimo dijo...

claro si en Miami hay mas ladrones que en New york..

Anónimo dijo...

mijo estamos hablando de Cuba y Hialeah

Anónimo dijo...

¿y no es lo mismo?

Anónimo dijo...

claro que no berraco, aquello es Cuba y esta es la yama

Anónimo dijo...

es lo mismo pero no es igual

Anónimo dijo...

¿cómo que la yama?

Anónimo dijo...

cuando te da por hacerte el comemierda.
La yuma esta en llama

Anónimo dijo...

oye sin insulto que preguntar no es delito.
me voy antes que entre Josan,

Anónimo dijo...

es lo mismo pero sin libreta, o sea peor.

Anónimo dijo...

yo tambien voy en pira que ya las moscas estan por llegar

Anónimo dijo...

ya se enteraron de la ultima?

Pacho dijo...

Triste historia. Pero en Cuba pasa de todo

Anónimo dijo...

ta bueno, ta bueno

Anónimo dijo...

Oda al kitsch

Ay
Amor
En la poética contemporánea
Kitsch
Es una inmigrante ilegal
(sin visa en el diccionario)
Para clasificar
Y descalificar
A los cisnes literarios
Las estrofas rosadas
Los corazones azules
Con sus diminutivos
E interjecciones incluidos
O sea
Para sepultar
El gusto agónico
Pésimo
Trasnochado

Pero en su nombre
Se ha sentenciado
A olvido perpetuo
A los versos más sentidos
Más llorados
Más sufridos
Por temor a que los críticos
Acríticos
Acrílicos
Mortales o inmortales
Consideren a sus autores
Amantes
Y poetas
Kitsch
Como si los bardos contemporáneos
No sintiéramos
Lloráramos
Y sufriéramos
Hiperbólicamente
Con interjecciones incluidas
Alma adentro

Anónimo dijo...

uy que lindooooo

es mucho mejor que todos esos que leen en la galeria ZU

Anónimo dijo...

PD fue un negocio redondo. Mac nueva a costa de una pobre vieja que se creyo su cuento y vacaciones pagadas dos veces al ano. Ah y "tiempo de maquina" pagado para buscarse una mujer por la internet, aunque en este caso los resultados no fueron muy buenos. La rutilante no esta como para envidiarsela.

Anónimo dijo...

esta de culo el poema ese, pero en fin, como la mediocridad y el folclor hacen gala en la blogosfera, para que escapar de imitadores resentidos.

Anónimo dijo...

mal inspirado poeta, deja ese folclor para los santeros.


el de la finca