domingo, 21 de marzo de 2010

La UNEAC, un debate singular

por Armando Añel

Un debate singular se ha producido por estos días en Cuba Inglesa, a partir, o alrededor, de la última infamia perpetrada por esa inefable organización de escritores y artistas de Cuba que responde a las siglas UNEAC. Digo singular porque, en este blog, los defensores de dicha institución no se atreven a asumir a cara descubierta sus posiciones, y lo hacen desde el anonimato. Y porque a estas alturas, luego de medio siglo de totalitarismo insular –y tal vez relacionado con ese mismo anonimato—, uno no se explica ya cómo es posible que alguien pueda defender lo indefendible (alguien, inclusive, ha ido tan lejos como para atreverse a comparar el Pen Club de Escritores en el Exilio con la UNEAC).

Algunos ex miembros de esta última institución pretenden hacernos creer aquí –insisto, desde el anonimato— que quienes no pertenecieron a ella sencillamente estaban fuera por carecer de obra, o por no reunir los requisitos de calidad mínimos que le habrían abierto las puertas de la casona de El Vedado. Es decir, a estos señores les resulta inconcebible que un escritor, músico o pintor, por convicciones propias, se negara a ingresar a ese órgano, o se escurriera discretamente. El viejo dicho de que “el ladrón cree que todos son de su condición” podría aplicarse en este caso, si no sonara ligeramente peyorativo. Pero cabe parafrasear el viejo eslogan castrista por lo menos, aplicable a los ilusos: “dentro de la UNEAC, todo: fuera de la UNEAC, nada”. Así siguen pensando algunos, según todo parece indicar, aun en el exilio.

¿Ha sido o no la UNEAC una organización al servicio de la dictadura? Lo ha sido. ¿Ha sido o no cómplice de los crímenes cometidos por dicha dictadura? Lo ha sido. Ha respaldado en incontables oportunidades las políticas de represión gubernamentales, y el último ejemplo salta a la vista. En una reciente carta pública de esa institución se dice de Orlando Zapata Tamayo:

“Se trata de un delincuente común, con un historial probado de violencia, devenido “prisionero político”, que se declaró en huelga de hambre para que le fueran instalados teléfono, cocina y televisión en su celda (…) Alentado por personas sin escrúpulos y a pesar de cuanto se hizo para prolongarle la vida, Orlando Zapata Tamayo falleció y ha sido convertido en un lamentable símbolo de la maquinaria anticubana”. Y en esa cuerda mentirosa e hipócrita, se asegura a reglón seguido que “en la historia de la Revolución jamás se ha torturado a un prisionero. No ha habido un solo desaparecido. No ha habido una sola ejecución extrajudicial”.

La carta no recoge firmas, pero está avalada por el Secretariado de la UNEAC, incluso por la Dirección Nacional de la Asociación Hermanos Saíz (organización a la que este autor se negó a pertenecer en su momento), que es como decir que está avalada por todos y cada uno de sus miembros. ¿Esto no parece motivo suficiente para que aquellas personas con dignidad y claridad de ideas que todavía pertenecen a ese órgano lo abandonen de inmediato, aun discretamente?

Debatir estos puntos no tiene nada que ver, como ha insinuado algún anónimo, con una “cacería de brujas”. Sería el colmo que en una sociedad abierta no se pudieran expresar opiniones abiertamente. El problema mayor no es haber pertenecido, por supuesto (yo mismo tengo, y tuve en Cuba, colegas, excelentes personas, que pertenecieron a ese órgano): El problema mayor es pertenecer aún, espiritualmente, desde el exilio, con todo lo que ello implica en términos de acceso a la información y de alternativas desechadas; el problema mayor es continuar abrazando el espíritu absolutista, parasitario, petulante, pusilánime, que ha hecho posible la existencia de la UNEAC durante casi medio siglo.

Sencillamente, cabe no pervertir el sentido de lo que se discute, habida cuenta de que, si nos atenemos a lo que algunos insinúan, o declaran desde el anonimato, la UNEAC habría constituido, o constituye, una suerte de certificado de calidad literaria, o de pertenencia a un imaginario gremio excepcional de escritores y artistas marcados por el hierro candente de sus siglas para reinar sobre todos aquellos que “ni pintaban, ni cantaban, ni comían frutas”. Sobre todos aquellos a los que no les dio la gana de pertenecer.

93 comentarios:

Colero de Cuba Inglesa dijo...

Pero me quieren matar? Otra cola! Me va a dar un infarto!

Colero de Cuba Inglesa dijo...

Ya yo no tengo edad para esta agitación. Estoy hasta pensando retirarme de las colas. Hoy me tienen de cola en cola... porque cola que veo cola en la que yo quiero tener el number one.

Colero de Cuba Inglesa dijo...

Bueno, marco otro turno más y creo que tiro la toalla.

Colero de Cuba Inglesa dijo...

Es que no la puedo tirar porque yo soy colero profesional.

Anónimo dijo...

Me parece que algunos sangran por la herida porque no pertenecieron al establishment. Que la UNEAC es una aparato al servicio de la dictadura. Claro. En Cuba TODO está al servicio de la dictadura.

Conozco a unos cuantos que pudieron escapar del manicomio por su pertenencia a la UNEAC.

No hay que satanizar a nadie por la pertenencia a algo a lo que, en su momento, tal vez no tuvo la opción de rechazar.

Anónimo dijo...

eso precisamente creo que pide el autor, que no satanicen por el hecho de NO haber pertenecido a la UNEAC

Anónimo dijo...

Yo creo que el debate de si es buena o mala, acertada o errada, la pertenencia actual o pasada a la UNEAC es vacío de contenido.

Los tiros no van por ahí.

Lo mismo con la pertenencia a la CTC, la FMC, la UPEC, la ANAP, los CDR o cualquiera de esas siglas.

Es gastar balas de saliva y bizantino.

Y, sí, puedo ver un mccartismo agazapado por ahí, lo cual me parece aterrador.

Anónimo dijo...

Nadie va a satinzar ni aunque lo quiera. Otra cosa sería si tuvieran el poder ciertos satinizadores de pacotilla,que no dudarían en hacer del castrismo escuela.

EN CADA CUADRA CERO COMITÉ dijo...

Empiezo recogida de firmas para protestar contra los que todavía pertenecen al Comité.

Yo jamás pertenecí.

Anónimo dijo...

que cosa es satinzar?

Anónimo dijo...

eso esta mejor, porque si seguimos asi le van a pedir cartas de arrepentimiento a los miembros de la UPC.

Anónimo dijo...

Y nadie aquí perteneció a la UPC... que me acuerde. Lo que pasa es que últimamente estoy con la cabeza mala.

La Lengua Suelta dijo...

Ahora sí pusieron a la Gordé Parisién de vuelta y media:

http://www.habanaelegante.com/Lengua/
Lengua.html

Anónimo dijo...

Pido perdón. Yo fui tres meses de las MTT. Mi pariente Ranulfón todavía lo es. Escribiré una carta para que se quite. Es que el trabaja en una panadería, saben, y se le caerá el negocio de vender panes en el mercado negro.

Anónimo dijo...

ya empiezas a enredar de nuevo troloberto, nadie dice que debas arrepentirte, lo que se dice es que no tienes nada de que alardear, mucho menos de haber pertenecido a esa mierda

y esperate aqui, que te traigo al oso

Anónimo dijo...

este troloberto si algun talento tiene es el de la manipulacion

Anónimo dijo...

Muy fuerte lo de la gorda parisién. Muy caro le ha salido lo de ojúo.

Anónimo dijo...

Si fuiste y ya no eres es como si nunca hubieras sido. Si no fuiste, nunca fuiste. Estan empatados. Ahora dejense de comer mierda los dos y a escribir que todavia tienen tiempo de hacerlo.

Anónimo dijo...

No he hablado mucho con Heriberto, entonces no se si el tipo se vanagloria de haber sido de la UNEAC. Lo hace?

Anónimo dijo...

vanaglorioso troloberto aun no llegó a ZU casa segun cuenta un poeta ZUbalterno, por lo tanto no es ese que comentó ahí, pero ya la actividad ya terminó.

Anónimo dijo...

Si lo hace. Si quieres tener prueba ve a 80x80 en su blog, para que veas quienes son los unicos poetas existentes para el. Ademas, en publico se ha vanagloriado, con gesto nostalgico, de su afiliacion a esas organizaciones y de lo bien que vivia en Cuba. Y, como de costumbre, no repara en descalificar a los escritores del exilio, sobre todo a los del PEN Club.

Anónimo dijo...

cual es el blog de heriberto?

Anónimo dijo...

Hay muchos poetas aqui que son ignorados. Para serles honestos, soy uno de ellos. Para seguir siendoles honestos, mejor asi.

Anónimo dijo...

"ni el más descabellado experto en papalotes"

ese es Josán!! Fermin Gabor inmortalizó a Josán!!

Anónimo dijo...

mejor asi, eso pienso yo tambien, a toda puerca le llega su nochebuena

Anónimo dijo...

Troliberto extraña la UNEAC y su status pero sobre todo extraña la Casa de la Cultura de Camajuaní.

Anónimo dijo...

El comentarista de aquí, el único, que encarna varias personalidades, está tan obsesionado con ese Heriberto como mismo al Soez lo está con Yoani. Yo empiezo a interesarme por Heriberto debido a tanta fama que le hacen aquí.

Creo que esa persona, como dijo Añel, debe ver al psiquiatra o ser remitido a la justicia.

Anónimo dijo...

mira troll, tengo que reconocer que acabas de colar un comentario inteligente


jijijiji

Anónimo dijo...

debe ser el mismo que esta obsesionado con granados, o es que hay mucho obsesionado en este blog. no sera troloberto el obsesionado con granados por envidia del libro sobre lezama?

Anónimo dijo...

a que justicia chico, de que tu hablas

Anónimo dijo...

Anónimo dijo...
Trollo, deja a ignacio que no se mete con nadie.

21 de marzo de 2010 20:27


Anónimo dijo...
El trollo es un manipulador

21 de marzo de 2010 20:29


Anónimo dijo...
El anormal este piensa que todos los comentarios anonimos son de anel, aqui todo miami zanaco

21 de marzo de 2010 20:31

Anónimo dijo...

Jijiji

Anónimo dijo...

yo creo que la pelea del siglo es Granados vs Heriberto

tres a uno le voy a granados

Anónimo dijo...

No se que decirte lo que si esta claro que le vendria a la blogosfera que esos dos se arreglaran.

Anónimo dijo...

VIEJAS VEDETTES HAMBRIENTAS DE FAMA

Desde el titulo el articulo de Fermin Gabor está genial. ¿En que tibor metera ahora las greñas la Zoes?

Anónimo dijo...

Es una pelea muy desigual. Heriberto pesa 250 libras y Granados 125. Heriberto mide 6,4 y Granados 5,8. Se puede decir que es la pelea entre un peso completo y un peso mosca. Ahora si la pelea es de escritor a escritor, de bloguero a bloguero, la cosa cambia. Se podia pactar una pelea entre ambos, en este blog, de la siguiente forma: Heriberto pone un comentario sobre Granados y este le riposta al otro, y viceversa: Granados escribe un comentario y Heriberto riposta. Seria una pelea blogosferica a 30 comentarios( sin contar la replica). Al final, el publico, o los lectores de CI, deciden quien es el ganador

Anónimo dijo...

Entre Granadinos y Herituerto, el negro es más agil. El otro cuando se mueve salpica orin.

(me refiero a orin de oxido, no de pipi)

Anónimo dijo...

caballero, eso si es desigual. heriberto es pesado y de nivel mental tecnico medio, pero es injusto poner a granados que es de la escuela de retrasados san juan autista. hay que buscar una competencia mas justa.

Anónimo dijo...

si, luego podemos poner una encuesta a la derecha para que el publico decida por votos

El manierista dijo...

jajajajajajajajajajajajajaja!!!!!

son unos bárbaros!!!!!, jajajajajajaja!!!!!

Anónimo dijo...

heriberto debe pesar como trescientas minimo. las nalgonas de ese guajiro son mas grandes que los senos mas nalgas de la zoes.

El Manierista dijo...

Oops! I'm sorry. Prometo no meterme más, sigan sigan ustedes.

Anónimo dijo...

20:54 la idea seria buena si los contendientes fueran otros, por ejemplo heriberto y añel. en la liga de granados no hay muchos, tal vez josán y josé ramón nada más.

Anónimo dijo...

heriberto esta a la par con sito, los dos son verborreicos, heriberto con mayor sensibilidad poética y sito con algo mas de inteligencia aunque no mucha.

Anónimo dijo...

la uneac es una cosa taaannn fea

Anónimo dijo...

ay, yo no perteneci a la uneac, mas bien algo asi como miembro honorario de la UMAP.

Anónimo dijo...

que en definitiva dos organizaciones o siglas de mierda

Anónimo dijo...

como no me voy a reir de la uneac, si es una cosa tan fea, tan fea que causa risa...

jijijijiji

Anónimo dijo...

yo el 21:08 estoy de acuerdo con tu risa jijijijijiji

Anónimo dijo...

la uneac es una cosa taaannn fea, que causa risa y cagaleras...

Anónimo dijo...

cual es la semejanza entre Zoe y lezama? El peso.

Anónimo dijo...

2013, lo que extrana Troloberto de la UNEAC es al Ambia, dormir en sus fuertes brazos .

Anónimo dijo...

en los jardines....bajo esas sombras...

Anónimo dijo...

mucha negrá y mucha juventud modelna en la peña del ambia, por alli no iba troliberto ni loco.

Anónimo dijo...

mucho calor en aquellos jardines mijo. los matanceros con fulas se iban a la cafeteria del habana libre.

Anónimo dijo...

esto es la uneac, Lisandro Otero, Retamar, Augier, Suardiaz, pablo A.fernandez, ect,ect,ect.Realmente producen cagaleras.

Anónimo dijo...

y entonces hacia mis nacesidades, quiero decir las cagaleras bajo la sombra de los jardines en flor.

Anónimo dijo...

la gran pena cagalitrosa de los jardines de la uneac.

Anónimo dijo...

seguro que a la pobre negra que cuidaba los baños no le dabas ni un medio

MEMORIA HISTORICA dijo...

Poema Con Las Mismas Manos de Roberto Fernández Retamar



Con las mismas manos de acariciarte estoy construyendo una escuela.
Llegué casi al amanecer, con las que pensé que serían ropas de trabajo,
Pero los hombres y los muchachos que en sus harapos esperaban
Todavía me dijeron señor.
Están en un caserón a medio derruir,
Con unos cuantos catres y palos: allí pasan las noches
Ahora, en vez de dormir bajo los puentes o en los portales.
Uno sabe leer, y lo mandaron a buscar cuando supieron que yo tenía biblioteca.
(Es alto, luminoso, y usa una barbita en el insolente rostro mulato.)
Pasé por el que será el comedor escolar, hoy sólo señalado por una zapata
Sobre la cual mi amigo traza con su dedo en el aire ventanales y puertas.
Atrás estaban las piedras, y un grupo de muchachos
Las trasladaban en veloces carretillas. Yo pedí una
Y me eché a aprender el trabajo elemental de los hombres elementales.
Luego tuve mi primera pala y tomé el agua silvestre de los trabajadores,
Y, fatigado, pensé en ti, en aquella vez
Que estuviste recogiendo una cosecha hasta que la vista se te nublaba
Como ahora a mí.
¡Qué lejos estábamos de las cosas verdaderas, Amor, qué lejos ?como uno de otro?!
La conversación y el almuerzo
Fueron merecidos, y la amistad del pastor.
Hasta hubo una pareja de enamorados
Que se ruborizaban cuando los señalábamos riendo,
Fumando, después del café.
No hay momento
En que no piense en ti.
Hoy quizás más,
Y mientras ayude a construir esta escuela
Con las mismas manos de acariciarte.

Anónimo dijo...

Poema El Otro (enero 1, 1959) de Roberto Fernández Retamar



Nosotros, los sobrevivientes,
¿a quiénes debemos la sobrevida?
¿quién se murió por mí en la ergástula,
quién recibió la bala mía,
la para mí, en su corazón?
¿sobre qué muerto estoy yo vivo,
sus huesos quedando en los míos,
los ojos que le arrancaron, viendo
por la mirada de mi cara,
y la mano que no es su mano,
que no es ya tampoco la mía,
escribiendo palabras rotas
donde él no está, en la sobrevida?

Anónimo dijo...

Este poema, El Otro, tiene vigencia hoy.

Anónimo dijo...

A muchos poetas de Miami les hace falta releer a los poetas conversacionalistas.

Anónimo dijo...

Poema Felices Los Normales de Roberto Fernández Retamar



A Antonia Eiriz

Felices los normales, esos seres extraños.
Los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho, un hijo delincuente,
Una casa en ninguna parte, una enfermedad desconocida,
Los que no han sido calcinados por un amor devorante,
Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco más,
Los llenos de zapatos, los arcángeles con sombreros,
Los satisfechos, los gordos, los lindos,
Los rintintín y sus secuaces, los que cómo no, por aquí,
Los que ganan, los que son queridos hasta la empuñadura,
Los flautistas acompañados por ratones,
Los vendedores y sus compradores,
Los caballeros ligeramente sobrehumanos,
Los hombres vestidos de truenos y las mujeres de relámpagos,
Los delicados, los sensatos, los finos,
Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles.
Felices las aves, el estiércol, las piedras.
Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sueños,
Las ilusiones, las sinfonías, las palabras que nos desbaratan
Y nos construyen, los más locos que sus madres, los más borrachos
Que sus padres y más delincuentes que sus hijos
Y más devorados por amores calcinantes.
Que les dejen su sitio en el infierno, y basta.

daftne dijo...

no sé, si dejaran de ponerle sentido trascendente a la poesía y la vieran como lo que es, experiencia dramática vertida en una forma más o menos convencional; no importa lo vanguardia que parezca, es siempre convencional, está hecha para una sensibilidad específica. Y (eureka!) funciona, qué es tan grave en esta vida si nacer o morir valen lo mismo? dejen ya de joder con este poema o aquel, todos valieron... en su momento, tanto como los intemporales que visitaremos siempre.

Daftne, esa es mi palabrita

Anónimo dijo...

En voz baja decir, amor, tu nombre,
junto a ti, a tus oídos, a tu boca.
Y ser ese animal
feliz que junta sus mitades.
En voz baja o sin ella, muda
la boca revertida a su unidad:
silencio inaugural que a verbo y carne
otorga nueva vida.
Los ojos, ciegos, de regreso al todo:
luz revelando mundos
como fueron o son, como serán.
Vueltos a ser alegría del otro,
uno consigo mismo en compañía.
Una vida otra: la tuya; tan amada.
Volver a ser origen sin tristeza
o dolor, sin miedo, sin nostalgia, o con ellos:
tú y yo, nuestros recuerdos y cenizas.


Pablo Armando Fernández

Anónimo dijo...

Si me quieres, quiéreme entera

Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra...
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, Y gris, verde, y rubia,
y morena...
Quiéreme día,
quiéreme noche...
¡Y madrugada en la ventana abierta!...

Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda... O no me quieras!


Dulce María Loynaz

Anónimo dijo...

Mientras tú ardas junto al mar

Mientras tú ardas junto al mar,
Fuego,
Mientras levantes tu columna viva, dorada, real,
Fuego,
Mientras, como un árbol, crezcas en medio de la noche,
alegrándola,
Fuego,
El amor vivirá, el amor tendrá sentido, la vida vivirá,
Fuego nuestro, pájaro inmortal volando sobre las aguas
amargas y profundas del mar.


Roberto Fernández Retamar

Anónimo dijo...

El poeta a su amada

Amada, en esta noche tú te has crucificado
sobre los dos maderos curvados de mi beso;
y tu pena me ha dicho que Jesús ha llorado
y que hay un viernesanto más dulce que ese beso

En esta noche rara que tanto me has mirado
la Muerte ha estado alegre y ha cantado en su hueso
En esta noche de septiembre se ha oficiado
mi segunda caída y el más humano beso

Amada, moriremos los dos juntos, muy juntos;
se irá secando a pausas nuestra excelsa amargura;
y habrán tocado a sombra nuestros labios difuntos

Y ya no habrá reproches en tus ojos benditos
ni volveré a ofenderte. Y en una sepultura
los dos dormiremos, como dos hermanitos.


César Vallejo (1893-1938)

Anónimo dijo...

No te voy a decir

No te voy a decir
que quiero ser la arena
que tus pies desnudos acaricie,
ni los rayos del sol que bajen jubilosos
a dorar más aún
la fina miel que forma tu epidermis,
ni el agua que la abrace con su espuma
ni el viento que la bese
y agite sus cabellos.

Sólo quiero pedirte que no dejes
que el beso y la caricia
de la arena y las olas,
de la luz y del aire,
destruyan la huellas de los míos
ni mi recuerdo que te sigue
como muda presencia inevitable.


Angel Augier

Anónimo dijo...

Ideación Autolítica

por Heriberto Hernandez


Abismo, despeñarse, piedra en la noche hundida.
Piedra, muerte de piedra que un pórtico sostiene
para entrar en la noche, para que el cielo ordene
en un azar de estrellas la noche del suicida.

Si en la carne, basalto, naufraga la mordida
y un dolmen de silencios es la casa, si viene
cabalgando en el pecho, si la sangre retiene
un dique, es la palabra en piedra convertida.

En un paisaje cálido, de los fríos y oscuros
recuerdos que la piedra sobre su cuerpo vierte,
salva la carne, salva los olores maduros

de esta mentira y cuando de otros sueños despierte
cimentarán las piedras que acarreo los muros
de otro templo de carne en tributo a la muerte.

Anónimo dijo...

oh Dios, oh... escuchame al menos una vez!!!!

En serio dijo...

Yo estoy afuera con mi familia gracias a que pertenecía a la UNEAC. Si no llego a tener el "estatus", ni soñar con sacarlos (niños incluidos) con el cuento de la colaboración cultural. Estar en la UNEAC es, al nivel de los intelectuales, lo que la UJC o el partido es para la masa popular, es decir, estar cubierto y que los cabrones no te pongan tanto el pie encima. No me gusta que se hable de los miembros de la UNEAC como si fuesen corderos, como si todos hubiesen sido Miguel Barnet, que ahí hubo y hay de todo, tracatanes y gente seria, chivatones y valientes, como en todas las organizaciones de Cuba, gente que sobrevive en una sociedad con doble moral.
Los que no pertenecieron pueden decir lo que quieran, que para eso es la libertad de expresión. Yo pertenecí, como tantos otros que tuvieron su "crecimiento" según el análisis más o menos subjetivo de los que están a cargo, y con un currículum digno como el de cualquiera. Pagaba mi cotizacioncita y garantizaba las puertas abiertas para ir y venir, pero jamás firmé declaraciones ni nada de eso, y no fui el único ni mucho menos que dejó de hacerlo.
¿Acaso hice mal en aprovechar el filón que me daban con las facilidades de trámites migratorios? ¿Acaso soy un indigno por sacar lasca de aquellos privilegios? ¿Qué habría ganado sino galones de comemierda por renunciar a la UNEAC y quedarme a envejecer en un país caótico, ya que decidí alejarme y criar a mis hijos fuera de la locura?
No le pido a nadie que renuncie, como no les pido a otros que entreguen el carné del partido si eso les va a traer problemas a su persona o familiares.

Anónimo dijo...

ELISEO DIEGO

ODA A LA JOVEN LUZ

En mi país la luz
es mucho más que el tiempo, se demora
con extraña delicia en los contornos
militares de todo, en las reliquias
escuetas del diluvio.

La luz
en mi país resiste a la memoria
como el oro al sudor de la codicia,
perdura entre sí misma, nos ignora
desde su ajeno ser, su transparencia.

Quien corteje a la luz con cintas y tambores
inclinándose aquí y allá según astucia
de una sensualidad arcaica, incalculable,
pierde su tiempo, arguye con las olas
mientras la luz, ensimismada, duerme.

Pues no mira la luz en mi país
las modesta victorias del sentido
ni los finos desastres de la suerte,
sino que se entretiene con hojas, pajarillos,
caracoles, relumbres, hondos verdes.

Y es que ciega la luz en mi país deslumbra
su propio corazón inviolable
sin saber de ganancias ni de pérdidas.
Pura como la sal, intacta, erguida
la casta, demente luz deshoja el tiempo.

Anónimo dijo...

MIGUEL BARNETT

PEREGRINOS DEL ALBA


A la dotación del buque Sirene (1836)


Extranjero, tú que no pudiste ver los ahorcados,
abuelos, padres, alucinados alguna vez, constructores,
del marfil en Ifé o Benin, príncipes amurallados.
Tú que no puedes imaginar este mar lleno de muertos
Este país como una obscena laguna,
como un umbral de maliciosos recuerdos.
Quiero que conozcas la impiedad del yugo.
Que te avergüences también
de la sangre aminorada
En nombre de mis antepasados blancos
yo te hablo.
En nombre de Canoon, el negrero:
"Cuando zarpamos el mar de grande se me perdía
en los ojos. Luego de seis meses de navegar
llegamos a la costa cerrada de unos árboles
salvajes e hincosos. Llevábamos piedrecillas
moradas y algunas telas de tafetán que luego
se convirtieron en un estupendo amasijo de
negros bien corpulentos y negras que nos aseguraron
paridoras..."

Ahora piensas en la travesía, aquellas cabezas
negras, aquellos brazos pulidos comidos por la
malaria y el tifus.
Piensa en la fiereza del mar batiente
y los cráneos amarillos abajo.
Toma por una calle cualquiera de mi ciudad
y oirás los tambores invocando la oración
y un dios mitad trueno mitad palma
hablando por los caracoles.

Escucha, extranjero
Sé tú mi única ventura
Déjame darle a estos ojos un sosiego
A este remordimiento una salvación
Acompáñame hasta el amanecer
Te parecerá mentira una isla así tan sola
y estos peregrinos inaugurando el alba siempre

Anónimo dijo...

ANGEL AUGIER

ISLA EN EL TACTO


I

Cosida al mar y al viento por puntuadas olas
a puro sol prendida,
tu perfil, isla mía, tu contorno en el agua
con tu constante litoral dibujas
revuelto hacia la luz y hacia la espuma,
hacia el húmedo mundo clamoroso
donde pierden la tierra y el árbol sus fronteras,
donde encuentra el azul su razón en los mapas
y se disuelve en sal la geografía.


II

Soledad por tu sol y por tu ola:
isla sola: sol y ola
confundidos ciñendo, acariciándote
la piel mulata de la costa,
la femenina piel, fragante de tabaco,
y la piel de la playa,
cálida y temblorosa con su arena de azúcar.


III

En ti misma comienza y se reanuda
la línea en movimiento de tus bordes inmóviles,
ese voluptuoso
límite que recorre tu dimensión exacta
y aprieta con su júbilo
tu verde desnudez estremecida.
En ti nace y renace,
ondulante rodeando tu náutica estructura,
esa inundada sombra flotadora,
esa flotante sombra sumergida
que marca tu presencia
en el sitio preciso donde el agua
seca las vestiduras de su viaje marítimo
y se detiene el aire para lavar su túnica.


IV

Isla mía, resonante,
naviera y vegetal a la deriva.
Cañaveral velamen
extendido de líquida, musical transparencia.
Sonora y descubierta caracola
de sol y mar y viento traspasada.
Palmar de verdes puntas de sonidos
del aire dueño y de la enredadera.
Amo y recorro al tacto
tu ámbito circundado de acústica intemperie,
tu ámbito en que despliega
la luz de su canción el oleaje.
Ola en la luz, luz rota en la ola:
Ola, ala de sal que interminable vuela en tu cielo terrestre;
luz, ala de sol que cubre tu dimensión celeste.
Ola y luz en una única canción
que sin cesar afila su fragancia
en los clamores de los arrecifes.


V

Desde todos sus pétalos la rosa de los vientos
desde todas sus hojas
olas de verdeazul lanza cada segundo
sobre tu acantilado relieve de desnuda
y abierta geometría.
Desde qué edad remota, desde qué día sin año,
isla mía sonora,
ya en su oficio sin pausa lanza la rosa insomne
olas prefabricadas, en serie, arquitectónicas,
con sus crestas perfectas, con su lote de espumas,
con su rumor secreto de amante silencioso,
con su clamor de enfurecido amante,
con su caricia apenas insinuada,
con su látigo sordo, su lenta cuchillada, su constante golpear,
ese ceñir sin tregua con sus líquidas manos,
con sus dedos de espumas
la extensión que se alarga, se cierra, se despliega,
la extensión que está anclada
en su firme frontera submarina,
esa incansable, ciega, salvaje, tierna, dominante costumbre
de no cesar de no cesar de no cesar
en el ardiente ceñir de tu collar de olas.

Anónimo dijo...

RAFAEL ALCIDES

LA CITA DEL SEÑOR

Un señor que va a morir esta tarde
a las 4 y 53 minutos cuando se cayó el ascensor
del edificio donde reside su cuñada Emérita Rondón viuda
de Arteaga, miope, costurera de oficio,
se ha detenido con su paraguas
al pasar bajo la sombra de un árbol
junto al muro de la acera.
¿Intuición? ¿Presentimiento? ¿Una especie
de revelación? ¿Se quedará allí
un minuto más de los debido
hasta ponerse fuera de peligro?
Me inclino a creer que no. La sombra pasa,
el reloj apura y al señor apenas le quedan en este instante
los catorce minutos justos, imprescindibles,
para, tomando un taxi, llegar en punto al ascensor. Y
de todos modos, dentro de dos minutos, a las 4 y 39
con cincuenta y dos segundos (GMT) un ómnibus de la ruta 27
se proyectará contra ese propio árbol de la meditación del señor,
causando la muerte a un menor con un aro
que pasaba por allí sin ninguna razón
y se detuvo a contemplar un paraguas olvidado junto al muro,
no mencionándose en los periódicos de la mañana
al reseñar el accidente, ningún otro hecho de importancia,
ni testigos junto al árbol que presenciaran el siniestro.
Sorprende que entretenido en disfrutar de su sombra
el señor (ya de cierta edad) no parece tener apuro. Incluso
acaba de determinar tomarse una cerveza al pasar por la taberna de 16 y 23.
Sin embargo,
¡cosa extraña en estos tiempos!, ahí está un taxi de repente
frenando con estrépito. Y más extraño aún,
el hombre del taxi (cuyo rostro no se divisa bien)
se ha desmontado con una gorra de almirante en la mano,
y abriendo la portezuela cortésmente
lo invita a subir.
Aunque el señor, como se dijo, le sobra el tiempo
y ha visto llegar el taxi como en un sueño
mientras pensaba con deleite en su cerveza,
distraído consulta la hora:
"¡Dios mío (se sorprende)… las y 39!"
y apresurado y misterioso,
como quien de repente recuerda algo,
olvidando su paraguas
entra el señor definitivo en el taxi
con una sonrisa muy blanca.

Anónimo dijo...

MARIANO BRULL

YO ME VOY A LA MAR DE JUNIO



Yo me voy a la mar de junio,
a la mar de junio, niña.
Lunes. Hay sol. Novilunio.
Yo me voy a la mar, niña.
A la mar canto llano del viejo
Palestrina.

Portada añil y púrpura
con caracoles de nubes blancas
y olitas enlazadas en fuga.
A la mar, ceñidor claro.
A la mar, lección expresiva
de geometría clásica.
Carrera de líneas en fuga
de la prisión de los poliedros
a la libertad de las parábolas.
-como la vio Picasso el dorio-.
Todavía en la pendiente del alma
descendiendo por el plano inclinado.
A la mar bárbara, ya sometida
al imperio de helenos y galos;
no en paz romana esclava,
con todos los deseos alerta:
grito en la flauta apolínea.
Yo me voy a la mar de junio,
a la mar, niña,
por sal, saladita...
-¡Qué dulce!

Anónimo dijo...

MANUEL DIAZ MARTINEZ

COMO TODO HOMBRE NORMAL


A Ofelia

1


Yo, como todo hombre normal, soy maniático.
Me llevo bien con mis obsesiones.
Mis relaciones con la angustia son cordiales porque no creo que
en el mundo todo está ganado,
pero tampoco que todo está perdido.
Simplemente pienso que falta por hacer la mejor parte.
(Cuenten conmigo.)
Pero pido que se razone y se hable claro.
Y pido que se condene a Dios por incapaz y al Diablo por ridículo
y a la Gloria por exagerada y a la Pureza por imposible y al Iluso
por iluso y al burgués por dolor y al Fanático por pandillismo y nocturnidad.


2

Yo, como todo hombre normal, estoy enamorado de una mujer,
de una gran mujer nerviosa, bellísima, al borde la histeria,
de una espléndida mujer que le gusta vivir,
que hace el amor como una niña de convento
a pesar de sus grandes ojos dibujados, de sus
largas piernas duras y del temblor de primavera, del frenético temblor obsceno
que desgarra la blancura de su vientre.
Y estoy enamorado de mi tiempo.
que es brutal y también está al borde la histeria.
Estoy enamorado de mi tiempo con los nervios de punta,
con la cabeza rebotando entre el estruendo y la esperanza,
entre la usura y el peligro,
entre la muerte y el amor.
Y sueño y vocifero
frente a una sorda, ululante multitud de turbinas, pozos de petróleo, gigantescos combinados siderometalúrgicos donde el hombre
crece en la presteza de sus dedos sobre los
controles y las herramientas, fundido al cuerpo
caliente y brillante de las máquinas, que se
desgastan incesantemente fabricando un mundo
radiante y futuro, jamás visto, jamás oído,
jamás tocado, habitado por fantasmas que
apenas tenemos tiempo de engendrar.
Estoy enamorado de una mujer
bellísima y neurótica como la Historia,
y me hundo en sus carnes espaciosas para que la aurora
que estamos construyendo
no ilumine un planeta solitario
y melancólico.


3

Creo que el mundo puede y debe ser cambiado
piedra a piedra y hombre a hombre,
y con esa fe me acuesto y me levanto.
Mi corazón es un bosque de furias y benevolencias.
En mi cabeza, las derrotas, los triunfos y las utopías
han abierto océanos, han levantado barricadas, han hecho muertos
y resucitado muertos, han dictado reglas de belleza y de moral
han fomentado el desaliento y proclamado políticas salvadoras,
han inventado islas y culturas y mártires victoriosos;
en mi cabeza, la libertad ha coronado ídolos intolerantes
a cuyos pies en llamas he quemado dogmas e idolatrías.
Me refugio en mi cabeza, todo yo metido en mi cabeza,
que es un balón de fútbol pateado por pavorosas
risas, por pavorosas palabras,
por pavorosos silencios.
Invito a todos los hombres de la libertad y del trabajo
a patear este balón,
a dar en el blanco con esta pelota silbante.

Anónimo dijo...

asere troloberto, mira que tu has almacenado poemas chico

jose luis sito dijo...

el comentarista 18:21 escribe:
"En Cuba TODO está al servicio de la dictadura."

Todas las cosas quiere decir, pero no todos los hombres.
Hay hombres que tuvieron la dignidad y la honra de decir NO. NO, es lo que dijo Orlando Zapata Tamayo.

Todos los hombres de Cuba NO estuvieron ni estan al servicio de la dictadura.
Por eso ya va siendo hora de reconocer los errores pasados ?Es vergonzoso tener un arrepentimiento sincero? No se puede seguir cometiendo los mismos errores hoy, despues de lo que ya sabemos.

?Es vergonzoso pedirles a los artistas y escritores cubanos que no respalden y apoyen a la dictadura manteniendose miembros de esa orhganizacion totalitaria castrista, la UNEAC?

HAY QUE PEDIRLES PUBLICAMENTE A LOS ARTISTAS Y ESCRITORES CUBANOS QUE SE VAYAN EN MASA DE LA UNEAC.
Que abandonen ese engendro castrista.

jose luis sito dijo...

¿Qué habría ganado sino galones de comemierda por renunciar a la UNEAC..? dice el comentarista 22:39

?Que ganò Zapata Tamayo renunciando a ser un esclavo?
Realmente es espantoso que algunos no hayan comprendido todavia nada.
No sé ni que decir...espantoso...

Anónimo dijo...

espantoso eres tu, que te crees un iluminado que tiene que venir a darnos lecciones a los cubanos

En serio dijo...

Al incitar a la gente a que renuncie a la UNEAC sólo estás ejerciendo presión ideológica, justamente aquello de lo que escapamos al salir de Cuba. El mundo no está hecho de ángeles y cabrones, sino de seres humanos marcados por su contexto, y a cada quien hay que respetarle las razones que tiene para pertenecer a una institución o no. Zapata no tiene nada que ver con eso. No puedes pretender que toda la intelectualidad cubana actúe como él, ni que se inmole en masa por un ideal que es fácil atizar desde afuera. Las cosas no son tan simples. Zapata renunció a todo y asumió su muerte como algo válido, y se respeta. Quizás yo no comprenda nada, o quizás no crea que se resuelva algo importante si se les dice a los intelectuales y artistas que abandonen la UNEAC, porque sencillamente no lo van a hacer. Viven en Cuba, con las reglas de la dictadura, los honestos se sirven también de ciertos pequeños privilegios, de sutiles corazas protectoras, algo muy humano y a lo que no deberían renunciar por una instigación de corte político. Ellos, como la mayoría de los que aún integran los CDR, FMC, MTT y la madre de los tomates, campean a diario los temporales de la doble moral, y como no hay siquiera la sombra de un plebiscito en el porvenir, ni pueden alzarse en las montañas o salir a la calle 23 en gran escala con carteles que digan "Abajo la Dictadura", más allá de los discretos de "No+violencia", nadie tiene el derecho de exigirles la mongólica rectitud de "cumplir con el deber", de "seguir el ejemplo de los mártires", como si abandonar la UNEAC fuese un acto patriótico evangélico. Desde acá, dar cranque es lo más sencillo del mundo.
Y no me da la gana de que también de este lado me manipulen con el "culto a los caídos".

Anónimo dijo...

genial 1:14. no se puede decir mejor.

Anónimo dijo...

quise decir 1:54

EN SERIO dijo...

Yo estoy afuera con mi familia gracias a que pertenecía a la UNEAC. Si no llego a tener el "estatus", ni soñar con sacarlos (niños incluidos) con el cuento de la colaboración cultural. Estar en la UNEAC es, al nivel de los intelectuales, lo que la UJC o el partido es para la masa popular, es decir, estar cubierto y que los cabrones no te pongan tanto el pie encima. No me gusta que se hable de los miembros de la UNEAC como si fuesen corderos, como si todos hubiesen sido Miguel Barnet, que ahí hubo y hay de todo, tracatanes y gente seria, chivatones y valientes, como en todas las organizaciones de Cuba, gente que sobrevive en una sociedad con doble moral.
Los que no pertenecieron pueden decir lo que quieran, que para eso es la libertad de expresión. Yo pertenecí, como tantos otros que tuvieron su "crecimiento" según el análisis más o menos subjetivo de los que están a cargo, y con un currículum digno como el de cualquiera. Pagaba mi cotizacioncita y garantizaba las puertas abiertas para ir y venir, pero jamás firmé declaraciones ni nada de eso, y no fui el único ni mucho menos que dejó de hacerlo.
¿Acaso hice mal en aprovechar el filón que me daban con las facilidades de trámites migratorios? ¿Acaso soy un indigno por sacar lasca de aquellos privilegios? ¿Qué habría ganado sino galones de comemierda por renunciar a la UNEAC y quedarme a envejecer en un país caótico, ya que decidí alejarme y criar a mis hijos fuera de la locura?
No le pido a nadie que renuncie, como no les pido a otros que entreguen el carné del partido si eso les va a traer problemas a su persona o familiares.
Al incitar a la gente a que renuncie a la UNEAC sólo estás ejerciendo presión ideológica, justamente aquello de lo que escapamos al salir de Cuba. El mundo no está hecho de ángeles y cabrones, sino de seres humanos marcados por su contexto, y a cada quien hay que respetarle las razones que tiene para pertenecer a una institución o no. Zapata no tiene nada que ver con eso. No puedes pretender que toda la intelectualidad cubana actúe como él, ni que se inmole en masa por un ideal que es fácil atizar desde afuera. Las cosas no son tan simples. Zapata renunció a todo y asumió su muerte como algo válido, y se respeta. Quizás yo no comprenda nada, o quizás no crea que se resuelva algo importante si se les dice a los intelectuales y artistas que abandonen la UNEAC, porque sencillamente no lo van a hacer. Viven en Cuba, con las reglas de la dictadura, los honestos se sirven también de ciertos pequeños privilegios, de sutiles corazas protectoras, algo muy humano y a lo que no deberían renunciar por una instigación de corte político. Ellos, como la mayoría de los que aún integran los CDR, FMC, MTT y la madre de los tomates, campean a diario los temporales de la doble moral, y como no hay siquiera la sombra de un plebiscito en el porvenir, ni pueden alzarse en las montañas o salir a la calle 23 en gran escala con carteles que digan "Abajo la Dictadura", más allá de los discretos de "No+violencia", nadie tiene el derecho de exigirles la mongólica rectitud de "cumplir con el deber", de "seguir el ejemplo de los mártires", como si abandonar la UNEAC fuese un acto patriótico evangélico. Desde acá, dar cranque es lo más sencillo del mundo.
Y no me da la gana de que también de este lado me manipulen con el "culto a los caídos".

EN SERIO dijo...

Yo estoy afuera con mi familia gracias a que pertenecía a la UNEAC. Si no llego a tener el "estatus", ni soñar con sacarlos (niños incluidos) con el cuento de la colaboración cultural. Estar en la UNEAC es, al nivel de los intelectuales, lo que la UJC o el partido es para la masa popular, es decir, estar cubierto y que los cabrones no te pongan tanto el pie encima. No me gusta que se hable de los miembros de la UNEAC como si fuesen corderos, como si todos hubiesen sido Miguel Barnet, que ahí hubo y hay de todo, tracatanes y gente seria, chivatones y valientes, como en todas las organizaciones de Cuba, gente que sobrevive en una sociedad con doble moral.
Los que no pertenecieron pueden decir lo que quieran, que para eso es la libertad de expresión. Yo pertenecí, como tantos otros que tuvieron su "crecimiento" según el análisis más o menos subjetivo de los que están a cargo, y con un currículum digno como el de cualquiera. Pagaba mi cotizacioncita y garantizaba las puertas abiertas para ir y venir, pero jamás firmé declaraciones ni nada de eso, y no fui el único ni mucho menos que dejó de hacerlo.
¿Acaso hice mal en aprovechar el filón que me daban con las facilidades de trámites migratorios? ¿Acaso soy un indigno por sacar lasca de aquellos privilegios? ¿Qué habría ganado sino galones de comemierda por renunciar a la UNEAC y quedarme a envejecer en un país caótico, ya que decidí alejarme y criar a mis hijos fuera de la locura?
No le pido a nadie que renuncie, como no les pido a otros que entreguen el carné del partido si eso les va a traer problemas a su persona o familiares.
Al incitar a la gente a que renuncie a la UNEAC sólo estás ejerciendo presión ideológica, justamente aquello de lo que escapamos al salir de Cuba. El mundo no está hecho de ángeles y cabrones, sino de seres humanos marcados por su contexto, y a cada quien hay que respetarle las razones que tiene para pertenecer a una institución o no. Zapata no tiene nada que ver con eso. No puedes pretender que toda la intelectualidad cubana actúe como él, ni que se inmole en masa por un ideal que es fácil atizar desde afuera. Las cosas no son tan simples. Zapata renunció a todo y asumió su muerte como algo válido, y se respeta. Quizás yo no comprenda nada, o quizás no crea que se resuelva algo importante si se les dice a los intelectuales y artistas que abandonen la UNEAC, porque sencillamente no lo van a hacer. Viven en Cuba, con las reglas de la dictadura, los honestos se sirven también de ciertos pequeños privilegios, de sutiles corazas protectoras, algo muy humano y a lo que no deberían renunciar por una instigación de corte político. Ellos, como la mayoría de los que aún integran los CDR, FMC, MTT y la madre de los tomates, campean a diario los temporales de la doble moral, y como no hay siquiera la sombra de un plebiscito en el porvenir, ni pueden alzarse en las montañas o salir a la calle 23 en gran escala con carteles que digan "Abajo la Dictadura", más allá de los discretos de "No+violencia", nadie tiene el derecho de exigirles la mongólica rectitud de "cumplir con el deber", de "seguir el ejemplo de los mártires", como si abandonar la UNEAC fuese un acto patriótico evangélico. Desde acá, dar cranque es lo más sencillo del mundo.
Y no me da la gana de que también de este lado me manipulen con el "culto a los caídos".

EN SERIO dijo...

Yo estoy afuera con mi familia gracias a que pertenecía a la UNEAC. Si no llego a tener el "estatus", ni soñar con sacarlos (niños incluidos) con el cuento de la colaboración cultural. Estar en la UNEAC es, al nivel de los intelectuales, lo que la UJC o el partido es para la masa popular, es decir, estar cubierto y que los cabrones no te pongan tanto el pie encima. No me gusta que se hable de los miembros de la UNEAC como si fuesen corderos, como si todos hubiesen sido Miguel Barnet, que ahí hubo y hay de todo, tracatanes y gente seria, chivatones y valientes, como en todas las organizaciones de Cuba, gente que sobrevive en una sociedad con doble moral.
Los que no pertenecieron pueden decir lo que quieran, que para eso es la libertad de expresión. Yo pertenecí, como tantos otros que tuvieron su "crecimiento" según el análisis más o menos subjetivo de los que están a cargo, y con un currículum digno como el de cualquiera. Pagaba mi cotizacioncita y garantizaba las puertas abiertas para ir y venir, pero jamás firmé declaraciones ni nada de eso, y no fui el único ni mucho menos que dejó de hacerlo.
¿Acaso hice mal en aprovechar el filón que me daban con las facilidades de trámites migratorios? ¿Acaso soy un indigno por sacar lasca de aquellos privilegios? ¿Qué habría ganado sino galones de comemierda por renunciar a la UNEAC y quedarme a envejecer en un país caótico, ya que decidí alejarme y criar a mis hijos fuera de la locura?
No le pido a nadie que renuncie, como no les pido a otros que entreguen el carné del partido si eso les va a traer problemas a su persona o familiares.
Al incitar a la gente a que renuncie a la UNEAC sólo estás ejerciendo presión ideológica, justamente aquello de lo que escapamos al salir de Cuba. El mundo no está hecho de ángeles y cabrones, sino de seres humanos marcados por su contexto, y a cada quien hay que respetarle las razones que tiene para pertenecer a una institución o no. Zapata no tiene nada que ver con eso. No puedes pretender que toda la intelectualidad cubana actúe como él, ni que se inmole en masa por un ideal que es fácil atizar desde afuera. Las cosas no son tan simples. Zapata renunció a todo y asumió su muerte como algo válido, y se respeta. Quizás yo no comprenda nada, o quizás no crea que se resuelva algo importante si se les dice a los intelectuales y artistas que abandonen la UNEAC, porque sencillamente no lo van a hacer. Viven en Cuba, con las reglas de la dictadura, los honestos se sirven también de ciertos pequeños privilegios, de sutiles corazas protectoras, algo muy humano y a lo que no deberían renunciar por una instigación de corte político. Ellos, como la mayoría de los que aún integran los CDR, FMC, MTT y la madre de los tomates, campean a diario los temporales de la doble moral, y como no hay siquiera la sombra de un plebiscito en el porvenir, ni pueden alzarse en las montañas o salir a la calle 23 en gran escala con carteles que digan "Abajo la Dictadura", más allá de los discretos de "No+violencia", nadie tiene el derecho de exigirles la mongólica rectitud de "cumplir con el deber", de "seguir el ejemplo de los mártires", como si abandonar la UNEAC fuese un acto patriótico evangélico. Desde acá, dar cranque es lo más sencillo del mundo.
Y no me da la gana de que también de este lado me manipulen con el "culto a los caídos".

EN SERIO dijo...

Yo estoy afuera con mi familia gracias a que pertenecía a la UNEAC. Si no llego a tener el "estatus", ni soñar con sacarlos (niños incluidos) con el cuento de la colaboración cultural. Estar en la UNEAC es, al nivel de los intelectuales, lo que la UJC o el partido es para la masa popular, es decir, estar cubierto y que los cabrones no te pongan tanto el pie encima. No me gusta que se hable de los miembros de la UNEAC como si fuesen corderos, como si todos hubiesen sido Miguel Barnet, que ahí hubo y hay de todo, tracatanes y gente seria, chivatones y valientes, como en todas las organizaciones de Cuba, gente que sobrevive en una sociedad con doble moral.
Los que no pertenecieron pueden decir lo que quieran, que para eso es la libertad de expresión. Yo pertenecí, como tantos otros que tuvieron su "crecimiento" según el análisis más o menos subjetivo de los que están a cargo, y con un currículum digno como el de cualquiera. Pagaba mi cotizacioncita y garantizaba las puertas abiertas para ir y venir, pero jamás firmé declaraciones ni nada de eso, y no fui el único ni mucho menos que dejó de hacerlo.
¿Acaso hice mal en aprovechar el filón que me daban con las facilidades de trámites migratorios? ¿Acaso soy un indigno por sacar lasca de aquellos privilegios? ¿Qué habría ganado sino galones de comemierda por renunciar a la UNEAC y quedarme a envejecer en un país caótico, ya que decidí alejarme y criar a mis hijos fuera de la locura?
No le pido a nadie que renuncie, como no les pido a otros que entreguen el carné del partido si eso les va a traer problemas a su persona o familiares.
Al incitar a la gente a que renuncie a la UNEAC sólo estás ejerciendo presión ideológica, justamente aquello de lo que escapamos al salir de Cuba. El mundo no está hecho de ángeles y cabrones, sino de seres humanos marcados por su contexto, y a cada quien hay que respetarle las razones que tiene para pertenecer a una institución o no. Zapata no tiene nada que ver con eso. No puedes pretender que toda la intelectualidad cubana actúe como él, ni que se inmole en masa por un ideal que es fácil atizar desde afuera. Las cosas no son tan simples. Zapata renunció a todo y asumió su muerte como algo válido, y se respeta. Quizás yo no comprenda nada, o quizás no crea que se resuelva algo importante si se les dice a los intelectuales y artistas que abandonen la UNEAC, porque sencillamente no lo van a hacer. Viven en Cuba, con las reglas de la dictadura, los honestos se sirven también de ciertos pequeños privilegios, de sutiles corazas protectoras, algo muy humano y a lo que no deberían renunciar por una instigación de corte político. Ellos, como la mayoría de los que aún integran los CDR, FMC, MTT y la madre de los tomates, campean a diario los temporales de la doble moral, y como no hay siquiera la sombra de un plebiscito en el porvenir, ni pueden alzarse en las montañas o salir a la calle 23 en gran escala con carteles que digan "Abajo la Dictadura", más allá de los discretos de "No+violencia", nadie tiene el derecho de exigirles la mongólica rectitud de "cumplir con el deber", de "seguir el ejemplo de los mártires", como si abandonar la UNEAC fuese un acto patriótico evangélico. Desde acá, dar cranque es lo más sencillo del mundo.
Y no me da la gana de que también de este lado me manipulen con el "culto a los caídos".

Anónimo dijo...

Sí, el Ambia. Qué será de la vida del Ambia. Par mí la UNEAC es el AMBIA.

Anónimo dijo...

por eso estamos como estamos, porque ni siquiera somos capaces de dar un paso tan poco arriesgado y que no precisa ningun sacrificio extraordinario como es el de abandonar esa mierda castrista de la uneac

ni siquiera!

pueblo mierdero, artistas mierderos, intelectuales mierderos!

Anónimo dijo...

Incluyéndo a los mierderos que despotrican de su pueblo, que exigen sacrificios (igualito que Castro, pero al revés) y en su repuñetera vida tiraron un chícharo en contra de la dictadura, ni estando en Cuba se atrevieron siquiera a replicarle al compañero del sindicato.