jueves, 22 de julio de 2010

Ángel Velázquez Callejas, otra introducción a Lezama

por Ignacio T. Granados

Lezama Lima funda su teleología americana en Martí porque Martí no sólo es padre del modernismo americano sino que, en su calidad de apóstol, tiene la capacidad para una teleología insular, que siempre ha pretendido expandirse a lo americano. Vale acotar que lo teleológico tiene aquí carácter de imagen pura; una idea [Imago] que pretende guiar a esa realidad en su propia pureza.

Así, incluso si no lo frecuentara —pero lo frecuenta—, Martí es el misterio que atrae y de algún modo puede organizar el sistema poético lezamiano; la tesis del ego poético como voluntad propia de Martí sería lo que explique la ambigüedad en que no se realiza, pero a la que apunta Lezama. De este modo, todo se refiere a los debates modernos sobre la nueva religión que es la práctica intelectual, explicando también los esfuerzos catequistas y los proyectos faraónicos de las repúblicas modernas, como las americanas, que surgen como expansión de Occidente hacia el culmen del Renacimiento, a finales del siglo XV, y se concretan hacia los siglos XVII-XIX.

Es aquí que resulta interesante y especiosa esa nueva introducción a Lezama Lima de Ángel Velázquez Callejas, pues no por gusto Lezama es producto de esos debates modernos; el sistema que comprende es el platónico, que es la base del agustinismo católico. De ahí la ambigüedad lezamiana, por ese carácter estoico que sostiene a lo platónico agustinista; porque él, Lezama, era profundamente epicúreo, pero para ese hedonismo habría tenido que ser primero aristotélico-tomista, una derivación un poco horrible para un catolicismo pacato como el de su entorno, que le permitía transgredirlo pero no enfrentarlo. Llevarlo todo a la sublimación intelectual era una posibilidad que, sin embargo, no puede rehuir lo contradictorio.

Otra cosa es la diferencia entre el poeta en verso —o en potencia— y el poeta en Acto, porque no se refiere al hecho del verso sino a esa performance en que muere Martí como un místico. Lezama no era un místico sino un exégeta, aunque para lograrlo debiera recurrir a la comprensión de eso místico que le atrae en Martí.

De la serie Lezama y la generación del centenario

28 comentarios:

Anónimo dijo...

exégeta o hermeneuta?

La verdad esta aqui dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=qfs0HO5eXW0

Tranquilazo de la Vega dijo...

CARTA ABIERTA A JOSÁN CABALLERO

Estimado Josán: Armando Añel ha expuesto, en el post dedicado a la guayabera, su posición en el desencuentro que los separa a ustedes y yo creo que a ese gesto debe seguir uno tuyo. Eres un caballero y no sólo de apellido sino de condición. Yo me he ofrecido para mediar y hacer que dos grandes de la blogosfera vuelvan a unirse. A fin de cuentas tú eres un creador de mérito, Cuba Inglesa te debe mucho y por allá se te necesita. Por favor, Josán, creo que un próximo paso tuyo podría ser lo que se necesita en este duelo amistoso de caballeros en el que nadie perderá y todos ganarán. He empeñado mi prestigio en hacer que ustedes dos limen asperezas. Otro gesto es necesario. Urge y más que eso, se impone. Apelo a tu bondad de caballero al cuadrado.

Anónimo dijo...

jijijiji

EL SITIO DE LA LUZ dijo...

Muy bueno este trabajo de Lezama, Añel. Y gracias por lo de Citywalker por acá. Sin más tiempo, pero agradecido

Anónimo dijo...

Creo que Josan debe decir algo por moral.

wikifriend dijo...

11:14

La opción por el término "exégeta" antes que "hermenéuta" es más bien aleatoria, y es para referir lo lezamiano en ese sentido "seudorreligioso" de lo trascendente" en su poética. En general, la hermenéutica se asocia a trabajos de corte filológico, y la exégesis a la interpretación de textos y tradiciones religiosas. En todo caso, la preferencia por un término u otro no deja de ser muy aleatoria, y generalmente sólo responde a "modas" del contexto intelectual de referencia, si éste es religioso o universitario.

Anónimo dijo...

Por favor, suplico que no alentemos lo que el Caballero definió con gran acierto como "bloggerfagia impura". Nada de moral. Se trata de un gesto de bondad el que ha de cometer el Caballero.

Tranquilazo de la Vega dijo...

Por favor, suplico que no alentemos lo que el Caballero definió con gran acierto como "bloggerfagia impura". Nada de moral. Se trata de un gesto de bondad el que ha de cometer el Caballero.

Anónimo dijo...

no abunda la bondad en el caballero, sino la grasa

Cronista de Nuevo Songo dijo...

Crónicas de Nuevo Songo se complace en anunciar un nuevo fichaje: el de Tranquilazo de la Vega, líder en resolución de conflictos, quien hará de intermediario en este blog -comprometiendo su prestigio personal en el intento- en la solución de los múltiples conflictos que aquejan a la Blogocosa.

La Alcaldía Mayor de Port La Maya ha bautizado un parque de la capital del islote en honor a De La Vega: el "Parque Tranquilazo", un remanso de quietud y refugio apto para el retiro espiritual y la meditación.

Hacemos votos porque Don Tranquilazo logre calmar los ánimo y llevar la paz a la agitada Blogocosa, nido de lo que ha sido definido con gran acierto, por parte de ese magno bloguero y figura pública que es Josán Caballero, como "bloggerfagia impura".

Precisamente la primera mediación que acomete De La Vega es en el duelo fraternal que empaña la relación entre dos titanes de la Blogocosa: Don Armando Añel, Duque de Vindobona, y el Caballero Josán.

Siga la mediación en

http://nuevosongo.blogspot.com/

Anónimo dijo...

La teleología de Martí? Martí era teleevangelista?

Anónimo dijo...

No le jodan el esfuerzo a Tranquilazo

Anónimo dijo...

jaja, ya empezaste 1336

Holmes dijo...

mi fino olfato detectivesco me indica que el caballero no necesita mediacion, sino MEDICACION

Anónimo dijo...

Todos debemos apoyar el esfuerzo de Tranquilazo y Nuevo Songo para llevar la paz a la Blogocosa.

EL BUGARRON DE PLAYA ALBINA dijo...

"...otra introducción a Lezama"

A Lezama le gustaba que un Negro se la introdujera, pero un negro de verdad, no el negrito tuberculoso este.

Anónimo dijo...

indiscutiblemente, ya sabemos que al que le gustan tuberculosas es a ti

Anónimo dijo...

15:05

No pasas de ser un vulgar blogofágico!

Anónimo dijo...

Creo que Lezama debiera decir sobre lo que escribio Ignacio, por moral.

Lezama dijo...

Los negros, como bien sabía Virgilio, no se hicieron para escribir (Baquero era mulato), y si quieren una prueba, vean las garulladas que escribe este negrito sobre mi obra. De donde sacó eso de la “teleología americana”. No será que se ha indigestado con mi idea de una “teleología insular”, al condimentarla con mis conferencias sobre “a expresión americana”. Pero no hay que preocuparse. El vernáculo siempre existió y existirá, para suerte de Verna y su amigo.

Anónimo dijo...

...y quien es el amigo de Verna, Granados?

I. Teodoro dijo...

ay seudo Lezama, ¿No te enseñaron nunca que la inteligencia consiste en la capacidad de relacionar ideas y extraer conclusiones? ¿Acaso teleología insular, su se refiere a Imagen, no es proyectable sobre lo americano como expresión?, ¿No es eso lo que afirma el artículo, para suerte de Arti y su amigo?

Anónimo dijo...

blogofágicos!

Lezamatorio dijo...

La expresion americana, como paso conistente, subita suma de enredos, no es entre nosotros aplicable a la obra de Lezama, que en su sentido mas intimo escapa de encasillamientos academicos. Los que tienden a establecer esos nexos usan su imagainacion pero su inteligencia, Ignacio.

Lezamatorio dijo...

La expresion americana, como paso consistente, súbita suma de enredos, no es entre nosotros aplicable a la obra de Lezama, que en su sentido mas intimo escapa de encasillamientos academicos. Los que tienden a establecer esos nexos usan su imaginacion pero no su inteligencia, Ignacio.

I. Teodoro dijo...

Bueno, Lezamatorio, tú que pareces más racional: Amo en Lezama su ser capital, irreductible a encasillamientos como quien quiera secciobarlo por los meros nombres de sus conceptos y no sus substancias. La expresión americana, creo, sí afecta a Lezama; de hecho, lo americano como expresión no es un concepto académico sino político; incluso si lo remitimos a esas raíces aereas del Ariel de Rodó o la raza cósmica de Vasconcelos. La insularidad de la teleología lezamiana cabe perfectamente y hasta fija los límites de un continente cerrado en su propia imaginación como una posibilidad para expresarse. El mito América, esa ambigüedad, equivale al de la ínsula martiana; aquella es bolivariana desde mucho antes que Chavez, y Martí es bolivariano desde mucho antes de que lo acusaran de ser cómplice del Moncada. La expresión poética, amigo Lezamatorio, es tan poblada de sutilezas que en ella sólo es dable la experiencia extremadamente libre del Espéculo.

Anónimo dijo...

...por suerte para Espe y su amigo