domingo, 25 de julio de 2010

¿Qué hacer con Hugo Chávez?

por Carlos Alberto Montaner

No son okupas, son cómplices y aliados del gobierno de Hugo Chávez. Colombia aportó las fotos, los videos y las coordenadas y lo demostró claramente en el seno de la OEA: Venezuela es la retaguardia de las narcoguerrillas de las FARC y del ELN. Los subversivos colombianos se esconden, curan, adiestran y organizan en Venezuela. En Venezuela planean secuestros y actos terroristas, se reúnen con camaradas “internacionalistas” y reciben vituallas, explosivos y armamento fresco. El número de efectivos militares que se barajó alcanza los 1,500 hombres. Están instalados en campamentos permanentes. Algunos tienen varios años de construidos. Un verdadero ejército. Demasiados para alegar que entraron clandestinamente.

Ante esta avalancha de evidencias, Hugo Chávez ofendió otra vez a Alvaro Uribe y rompió relaciones con Colombia. ¿Qué se hace con un vecino como Hugo Chávez? A mi juicio, lo que acaba de hacer Uribe: denunciarlo ante las instancias internacionales. Es verdad que la OEA no es un organismo serio, pero no es excluyente. Colombia debe tocar las puertas de la ONU (otro desastre), de la Unión Europea, de los tribunales internacionales, de los parlamentos regionales, como el andino, que no se sabe muy bien para qué sirve, o el latinoamericano, que funciona tan mal que ha acabado por representar fielmente el caos de las naciones que lo conforman.

A Juan Manuel Santos, el presidente electo de Colombia, le conviene lo que ha sucedido. Enterrar la cabeza en la arena e ignorar lo que ocurre en la frontera no es una opción seria. Nadie puede predecir con exactitud cómo van a evolucionar las relaciones entre los dos países y tal vez Colombia tenga que apelar al uso de la fuerza dentro del territorio vecino. Llegado ese punto, es muy conveniente que todas las cancillerías y la opinión pública entiendan las razones de Colombia. El país no puede permitirse que Venezuela se convierta en un santuario para los narcoguerrilleros. ¿De qué sirve acosarlos y derrotarlos en Colombia si pasan la frontera, se revitalizan y vuelven a la carga? Así no hay quien les gane.

¿Habrá guerra entre los dos países? Colombia no la quiere, pero Chávez la está provocando. Y la manera de tratar de evitarla es bastante obvia: poner una gran presión política y económica sobre Caracas. Lo mismo que se intenta con Irán y con Corea del Norte, otros dos países que se saltan a la torera las normas internacionales e intervienen como les da la gana en los asuntos de sus vecinos. ¿Por qué Chávez va a abandonar su complicidad con las narcoguerrillas si no le cobran un alto precio por esa conducta? La diplomacia de las sanciones y las denuncias es el único recurso disponible para evitar la guerra.

Lo ha dicho, con gran elocuencia, el embajador de Colombia ante la OEA: el mundo no puede mostrarse indiferente ante la complicidad del gobierno de Caracas con las FARC y el ELN. No es posible ignorar a un mandatario irresponsable que anda por medio planeta con una chequera repleta de petrodólares subsidiando el desorden, la subversión y la violencia. Una cosa son sus pintorescas manías de exhumar cadáveres, o de inventarlos, como hizo con el de Manuelita Sáenz, la amante de Bolívar, y otra mucho más grave es el de ayudar a bandas criminales dedicadas a crear nuevos cadáveres en nombre de una revolución que desde hace décadas se perdió en los vericuetos del delito común.

En todo caso, para lograr cierto éxito en sus gestiones, Colombia va a tener que olvidarse de la OEA y persuadir a Estados Unidos y a la Unión Europea de que no pueden continuar ignorando los desmanes de Hugo Chávez. La fuerza moral sirve de poco sin un palo que la acompañe. Esa tarea diplomática le va a tocar llevarla a cabo a Juan Manuel Santos. Para su fortuna, Alvaro Uribe se la dejó encaminada.

Cortesía Firmas Press

11 comentarios:

El Estratega dijo...

A mi este artículo me gusta, y ya me preocupa el nivel de coincidencia con el Sr Montaner; porque como siempre, creo en las analogías, que todo está regido por un principio mecánico. Qué hacer con un tipo como Chávez, me funciona como qué hacer con el Trollo y sus acólitos; ¿es suficiente la resistencia pasiva?, imposible de saber; en la solución contra el uno está la solución contra el otro. Podemos decir que el Trollo —nuestro Trollo— no alcanza el nivel de "problema"; quizás sea cierto, pero nuestra pasividad le permite sentar los parámetros que vician la vida local. Quizás sea el tiempo de no conceder más, de no tratar más el apaciguamiento; no lo afirmo, pero si la solución contra el uno es la solución contra el otro, ya será tiempo de hacer caso de las analogías.

Anónimo dijo...

yo difiero sustancialmente, porque ni el trolo sienta los parametros que vician la vida local (no tiene capacidad para eso) ni se trata de apaciguamiento con el. Esto es capitalismo y que cada cual haga y llegue a donde y de lo es capaz. El asunto es cuando el trolo, no conforme con llegar a donde es capaz, pretende impedir que otros lleguen a donde son capaces. Es decir, cuando en lugar de ocuparse de sus proyectos y ambitos se mete en los de los demas e intenta sabotearlos u obstaculizarlos de alguna manera. Repito, mientras el trolo no se meta conmigo, yo no me meto con el trolo. Mientras el trolo no se meta con la gente. la gente no se mete con el trolo. Desde cuando no se mete la gente aqui con el japones o el pajaro tieso? No se meten apenas porque esos se han tranquilizado y se ocupan de sus asuntos, en lugar de intentar torpedear a los demas o imponerles sus criterios. Hace un anno esos dos eran pasto de las llamas aqui, pero precisamente por su fijacion e n los demas, no por los "parametros" que pudieran fijar.

Anónimo dijo...

el anonimo anterior tiene razon, tanto el pajarraco como la japonesa se han calmado pero saben por que? porque se enamoraron ambos dos de sendas feminas. el trolo necesita un poco de accion en ese departamento.

Anónimo dijo...

el japones enamorado? puede ser, pero correspondido?

Anónimo dijo...

De acuerdo, pero ese meterse con los demás es lo que fija esos parámetros, a eso me refiero

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


TE SIGO TU BLOG




CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...


AFECTUOSAMENTE
CUBA INGLESA

ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DEL FANTASMA DE LA OPERA, BLADE RUUNER Y CHOCOLATE.

José
Ramón...

Anónimo dijo...

Bueno, estoy de vuelta, beibi, y por lo que veo por los comen y eso, un monton de gente que no sabe que hacer con su tiempo libre durante los fines de semanaa y vienen aqui a comer mierda.

Pedro Rholax dijo...

Por mala suerte lo que ocurra a esos niveles hispanoamericanos se ve como bananerismo republicano bélico. Y Cagastro es consciente. Por eso aportó su granito de arena de pitoniso a ver si mete miedo estimulando la paranoia de Iran y Norcorea. Porque una cosa es cierta, tanto Tutankastro como Chávez sueñan con arrasar el imperio e imponer el socialismo bolivariano, una guerrita necesitan, una invasioncita que les aupe al podium de la heroicidad.

Anónimo dijo...

no, no creo que fije ningun parametro, ni metiendose ni no, fijate como a la presentacion de zu del homoerotismo nada mas fueron los amigos del invitado y dos gatos mas, ni los amigos del trolo se portaron por ahi, y eso que estamos hablando de una galeria que lleva ya por lo menos dos annos haciendo actividades semana tras semana, que es para que ya caminara sola

el trolo es un lastre

Anónimo dijo...

Con tantos como hay que pueden hablar del homoerotismo con conocimiento y ponen al trolo con un texto didactico que le escribio la esposa, ¿no vieron que se entendia como escrito para niños?

Anónimo dijo...

Dicen que el gran lastre para un cubano es ser pesado. De ahí el éxito cuano aprovechó el manatí galo para crear lo del Pájaro Tieso.
Bueno, pues la desgracia del 88 es tener cara de cherna. Es peor que serlo.