sábado, 23 de octubre de 2010

Fascismo y comunismo: ¡Al ladrón! (II)

por Roberto Álvarez Quiñones

Ya se sabe: El líder y el partido fascistas siembran en la población el odio a un enemigo imaginario, interior o exterior, para alentar el nacionalismo. La desinformación, la manipulación y la represión son los pilares básicos del sistema. Se identifica al líder supremo con la nación.

No se suprime la propiedad privada, pero las industrias son obligadas a producir lo que el gobierno les ordena, y así quedan ensambladas al Estado. Los pequeños y medianos negocios se mantienen independientes, aunque pueden ser sometidos a las directrices fascistas.

El Estado paternalista interviene en todos los aspectos de la vida del individuo, al que libera de su “miedo a la libertad”, al decir del psicólogo y filósofo alemán Erich Fromm. No existen los derechos individuales.

Hay algunas diferencias entre el fascismo alemán y el italiano. Este último se basa en el Estado como su piedra angular, al que considera el espíritu del pueblo.

El nationalsozialismus (nazismo), aunque estatista igualmente, tiene como eje gravitacional lo que el historiador polaco-judío Zeev Sternhell denomina el “determinismo biológico”, o sea, la “raza superior”, una corrupción grotesca del principio darwinista de la evolución de las especies. Se trata de un racismo demencial que canalizó el exterminio de los judíos y de los seres “inferiores” al ario alemán, el superhombre de que hablaba el filósofo racista Friedrich Nietzsche.

Mussolini resumía la filosofía fascista con una frase: “Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado”.

En junio de 1961, Fidel Castro repitió esa misma frase al trazar la política cultural cubana: “Dentro de la revolución (léase Estado) todo, contra la revolución, nada, ningún derecho”. ¿Casualidad? No lo creo, Castro en su juventud fue un gran admirador de Mussolini.

2 comentarios:

jose luis sito dijo...

Es un buen camino para entender mejor lo que fabricò el Castro.

Aprovecho para señalar, en este sentido fascista y siguiendo las lecturas del dictador supuestamente revolucionario, pero exactamente nacionalista extremo, esta pequeñita frase, que en el discurso se le escapa, y que muestra de donde provienen sus "ideas" en el fondo y en la superficie.

Discurso del 25 de noviembre de 1971, en Chile, durante su viaje a Chile:

"A veces se conoce una versión de la historia, la historia como de costumbre falseada. Pero quienes hayan leído los documentos de aquella época, los documentos de los propios invasores, pueden percatarse —como cuando se leen las famosas memorias del conde Ciano, que era ministro de Relaciones Exteriores del gobierno fascista de Italia—, se ve con toda claridad..."

Aqui se puede ver con toda claridad, una de las lecturas de cabecera de Castro, las memorias del Conde Ciano, no solamente ministro de Asuntos Exteriores de Mussolini, sino igualmente ministro de la propaganda del regimen fascista mussoliniano.

Es por aqui por donde precisamente se puede comprender mejor lo que esconde toda la mayonesa de Castro: una mezcla de nacionalismo "revolucionario", de fascismo matizado de leninismo, estalinismo y demas ingredientes de aquel contexto historico.

Es todo esto lo que algunos no han querido ni quieren investigar, dando por definitivo e impensable cualquier nueva posicion que no sea la oficial y forme parte de un pensamiento unico, ordenado y decretado por el dictador.

El trabajo serio, cientifico, intelectual que reclama lo acontecido en Cuba, no ha sido todavia verdaderamente comenzado. la pregunta principal queda todavia sin ser planteada.

Anónimo dijo...

me lo explique!!!!!!!!!