miércoles, 27 de octubre de 2010

Teatro cubano de Miami, esta noche

“A partir de hoy los estudiosos de la dramaturgia cubana del exilio tendrán a su disposición el libro Teatro cubano de Miami (Silueta, 2010), una selección de obras de autores cubanos residentes en esta ciudad realizada por el escritor Luis de la Paz. El volumen será presentado por su compilador y el escritor Rodolfo Martínez Sotomayor, director de la Editorial Silueta, como parte de las actividades de TEMfest, la muestra de teatro local que concluirá el 21 de noviembre.

Los parientes lejanos (Julio Matas), Tirando las cartas (Matías Montes Huidobro), Rehenes (José Abreu Felippe), Fuerte como la muerte (Daniel Fernández), El reloj dodecafónico (Ernesto García), La noche de Eva (Yvonne López Arenal) y Triángulos obtusos (Julie de Grandy) conforman la entrega”.

Arturo Arias-Polo en El Nuevo Herald


Presentación de Teatro cubano de Miami este miércoles 27, a las ocho de la noche, en Teatro en Miami Studio (2500 SW Calle 8). La entrada libre. Más detalles en el (305) 551-7473.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Poesia, esta bueno ya de muela. Lean esta conmovedora poesia.

DISCURSO DE MAMON

Nadie ha sido más criticado que yo, como las piedras que la montaña antepone al alpinista; sin pensar que es a esas piedras que se aferra el alpinista para lograr los altos picos. ¿Que mi cuerpo es de oro y en ello abusador y poderoso?, ¿no será entonces la cruel envidia la que lo baldona?. ¿Que de tierra soy hecho, como el cuerpo de Adam?, ¿que al final soy sucio?; ¿no fue en la tierra que plantó Dios su vergel y su famoso y fatal árbol, y no puso al hombre en él?. Desde el suelo y como suelo, en mí se apoyan los artistas para pretender el cielo; y cuando los sublimes poetas, y los músicos y los pintores, cuando todos me denostan; entonces, en ese momento busco al santo que regala su obra al pobre y al mendigo en vez adular al rico para que la compre; o peor aún, le subvencione una vida excéntrica con que pavonearse, vanidoso de su supuesta superioridad.

¿Si suelo soy, no soy acaso basto?, ¿no es la mano codiciosa la que me refina e insufla poderes de seducción?; ¿no es eso acaso bueno, no reproduzco en ello la fuerza del toro y el rugido del león, tan necesarios para el gobierno de esa selva vuestra?. Necio escritor, esperas en vano cual femenil Ganimedes que te arrebate un dios enamorado, sólo para servil acercarle el vino; como Narciso sucumbes al engañoso espejo de las aguas inconsistentes en vez de fiarte de mí, que soy tu inevitable bastón. No te quejes más de tu destino, bardo infeliz; es por tu necedad que te rechazo, y es ella la que te obliga a mendigar por mí en el mendrugo de los poderosos que odias. Es cierto que a ellos los amo, porque son más sinceros que tú; también ellos pretenden el cielo y a veces hasta lo alcanzan, cuando se suben en tus espaldas dobladas. Pero yo, basto andador de todos, amo la libertad que otorgo a mis bendecidos; tú no estás entre ellos, tú afirmas despreciarme incluso cuando fue Dios quien te marcó frente con la necesidad. ¡A él también lo desprecias entonces!, ¿cómo osas pretender nada?

Todo eso que ustedes escriben puede ser hermoso, muy hermoso, pero sólo eso; ¡grandísimos hipócritas!, la belleza es como las estatuas de los santos que se veneran en las iglesias porque ella los adorna; yeso vacío, que no responde porque no es el santo sino su imagen, en la que podría reconocerse pero como en un espejo. ¿Qué sabe nadie de lo que habla, de Dios, del magno Febo, de la cruel Minerva, del hombre?; extraños ellos como extraño es el valor con que soy yo quien los sostiene con vuestras plegarias y vuestros estudios. Yo pagué la magnífica Eneida, que todo lo explica; Ovidio, por mí, convirtió el alma de Julio en una estrella sin que le valiera a ninguno de los dos; recuérdenlo, porque al menos a ellos los conocen, no así a los infelices que incurrieron en la ira soberbia de Lorenzo.
(Portazo, apagón repentino)

Juan Mulo dijo...

Papá yo quiero que tú
me enseñes a navegar
por esos mares del mundo
que tú has transitado ya.

Marinero quiero ser
y enfrentarme a los arcanos
que encierran los océanos
para como tú vencer.

Y en cada puerto tener
una aventura de amor
hasta encontrar como tú
quien me ate el corazón.

Marinero quiero ser
marinero como tú
para dejar de jugar
con mi barco de papel.

Anónimo dijo...

Mamon este poeta

Julio César dijo...

Tu también, so Bruto?